Una mujer de 37 años y un hombre cuya edad no ha trascendido han sido hallados muertos este jueves en una vivienda de Valverde del Júcar (Cuenca). Ambos cuerpos presentaban indicios de muerte violenta, según fuentes del Servicio de Emergencias 112 de Castilla-La Mancha y del Gobierno regional.
El aviso se ha recibido a las 19.43 horas, cuando una persona ha llamado al servicio de emergencias al no poder acceder a la vivienda, situada en la calle Mayorazgo.
Hasta el inmueble se han desplazado los bomberos de Motilla del Palancar, efectivos de la Guardia Civil y personal sanitario. También ha acudido un equipo de atención psicosocial de Cruz Roja.
La pareja tenía dos hijas menores
La mujer y el hombre mantenían una relación de pareja y tenían dos hijas menores, de 6 y 14 años, según fuentes del Gobierno de Castilla-La Mancha.
Además, fuentes regionales han indicado que, según la Guardia Civil, la mujer no figuraba en el sistema de seguimiento integral de los casos de violencia de género (VioGén).
La investigación deberá esclarecer las circunstancias de ambos fallecimientos y determinar qué ocurrió en el interior de la vivienda.
García-Page expresa su «tristeza y consternación»
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su «profunda tristeza y consternación» por la muerte de la mujer.
En un mensaje publicado en la red social X, ha señalado que, «si se confirma que estamos ante un nuevo asesinato machista», siente también «una enorme rabia e indignación».
García-Page ha lamentado que se sigan perdiendo vidas a causa de la violencia y ha asegurado que la sociedad no puede resignarse ante estos hechos. También ha trasladado sus condolencias y su apoyo a la familia y a los seres queridos de la víctima.
Por su parte, la consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha, Sara Simón, ha manifestado su conmoción por lo ocurrido. La responsable regional ha afirmado que «todo apunta» a que podría tratarse de un nuevo asesinato machista.
Simón ha expresado la condena del Gobierno regional y ha trasladado su apoyo y cariño hacia la mujer presuntamente asesinada.
Por el momento, la posible calificación de los hechos como violencia de género está pendiente de que se esclarezcan las circunstancias de la muerte.






































































