La lluvia ha impedido este domingo la salida en procesión de Nuestra Señora del Rosario Coronada, patrona y alcaldesa perpetua de Alcázar de San Juan. Las precipitaciones comenzaron a caer sobre la localidad pocos minutos antes de las siete de la tarde, hora prevista para el inicio del recorrido desde la Parroquia de Santa María la Mayor.
Ante la amenaza de lluvia y con la iglesia completamente llena de fieles, el archicofrade mayor, David Castellanos, informó a los asistentes de que se concedería un plazo de media hora antes de adoptar una decisión definitiva. La intención era comprobar la evolución de las condiciones meteorológicas y determinar si finalmente podía celebrarse la procesión o, por el contrario, debía sustituirse por un acto en el interior del templo.
La persistencia de la lluvia llevó finalmente a la Archicofradía a suspender el desfile procesional y organizar en su lugar una vigilia mariana en el interior de Santa María la Mayor. A ella fueron invitados todos los asistentes que aguardaban la decisión, así como la Asociación Banda de Música y la Agrupación Musical El Perdón, que colaboraron con sus acordes en el comienzo del acto.
La vigilia comenzó en torno a las ocho de la tarde, con el templo lleno de las numerosas personas que habían permanecido en su interior esperando la posible salida de la patrona. De esta manera, la climatología impidió que la Virgen del Rosario recorriera las calles de Alcázar de San Juan, aunque la celebración pudo continuar en forma de vigilia dentro de la parroquia.







































































