Cinco ediciones después, el Encuentro Regional de Bandas de Música «Villa de Bolaños» ya no es una cita más del calendario: es una seña de identidad cultural que año tras año gana peso y que ayer volvió a convertir al municipio en punto de encuentro de músicos, familias y aficionados llegados de Ciudad Real y Toledo.
La lluvia obligó ayer a suspender el pasacalles conjunto, pero no la fiesta. El Ayuntamiento, organizador del encuentro junto a la Asociación Musical El Arpa, había previsto un plan alternativo y el programa se desarrolló íntegramente en el Auditorio de la Casa de la Cultura, sin que la música perdiera protagonismo. El concejal de Cultura, Felipe López, avanzó además que el público tendría su compensación: al finalizar el concierto, las tres bandas interpretarían juntas un pasodoble. Un broche que sustituyó al desfile y que reunió sobre un mismo escenario a tres formaciones y tres localidades.
Al concierto asistió el alcalde de Bolaños y presidente de la Diputación Provincial de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, acompañado de miembros de distintos grupos de la corporación municipal, en una muestra más de que la música es un punto de encuentro para todos.
Tres bandas, tres repertorios
Abrió la Agrupación Musical José Gracia Sánchez, de Pozuelo de Calatrava, dirigida por Jesús Miguel Gracia Ocaña, con el pasodoble A mi banda, de Sergio Infante; la rapsodia Slavonic Rhapsody nº 1, de C. Friedemann; y el episodio sinfónico El volcán de Cumbre Vieja, de José L. Peiró.
Le siguió la Agrupación Musical La Muela, de Corral de Almaguer, bajo la batuta de Antonio Velasco Díaz, con el pasodoble Las Arenas, de M. Morales Martínez; el poema sinfónico Cassiopea, de Carlos Marqués; y la obertura Ross Roy, de Jacob de Haan.
Cerró el programa la anfitriona, la Banda de Música Maestro Víctor Sancho, dirigida por Isidoro Plata Naranjo, con el pasodoble Música y vino, de M. Morales Martínez; el poema sinfónico La bruja y la santa, de Steven Reineke; y la obertura La sombra del peregrino, de José L. Peiró.
Como recuerdo de esta edición, el Ayuntamiento entregó a cada banda un banderín conmemorativo que fue colgado en su estandarte, un detalle de agradecimiento a quienes eligieron Bolaños para compartir su música.
El orgullo de una banda centenaria
Felipe López puso en valor a la banda anfitriona, a la que definió como «una banda con más de cien años de historia». Atribuyó su trayectoria al esfuerzo de todas sus juntas directivas, de los directores que han pasado por ella (actualmente, Isidoro Plata) y de todos sus músicos, un trabajo «diario, desinteresado y altruista» que, subrayó, la convierte en «un referente provincial y regional de la música». El concejal agradeció también a las bandas de Pozuelo de Calatrava y Corral de Almaguer su presencia en Bolaños.
Cultura y solidaridad de la mano
La mañana sirvió además de escaparate para el tejido asociativo del pueblo. La Asociación PADISBOL, integrada por padres y personas con discapacidad de Bolaños y dedicada a ofrecer tratamientos terapéuticos que mejoren su calidad de vida, presentó con motivo del encuentro su Calendario Solidario 2027. La elección no fue casual: cada año la entidad escoge una temática distinta y, en esta ocasión, la música, con la propia Banda Maestro Víctor Sancho como protagonista junto a los niños y niñas usuarios de la asociación.
La presidenta de la Asociación PADISBOL, Toñi González, explicó que el calendario es uno de los recursos con los que ayudan a las familias a acceder a estos tratamientos y agradeció a los miembros de la banda que lo hicieran «fácil». Extendió su agradecimiento a la Diputación Provincial de Ciudad Real, que lo edita de forma gratuita cada año; al Ayuntamiento de Bolaños; a la fotógrafa, María; y a la logopeda Pilar, responsable de la maquetación. «Esperamos contar con vuestra colaboración para poder seguir accediendo a este tipo de tratamientos y continuar ayudando a las personas con discapacidad y a sus familias», concluyó.
Más que una mañana de música
Cada edición del encuentro suma algo más que conciertos: pone en valor el trabajo de los músicos locales, proyecta el nombre de Bolaños de Calatrava más allá de sus fronteras y llena de visitantes las calles, los bares y los comercios. Un trabajo compartido entre el Ayuntamiento y las asociaciones del municipio que, edición tras edición, da resultados.
Cultura, tradición, solidaridad y dinamización local en una misma mañana. Una fórmula que Bolaños ha hecho suya.




































































