La fuerza de la música como lenguaje universal ha resonado con energía en el Teatro Emilio Gavira con el concierto hispano-italiano protagonizado por el Conservatorio Profesional de Música de Alcázar de San Juan-Campo de Criptana y el Istituto di Istruzione Secondaria Superiore Luigi Russo, que ha reunido a cerca de un centenar de jóvenes músicos.
Un total de 35 alumnos italianos, junto a más de 50 estudiantes del conservatorio alcazareño, han formado una gran banda conjunta que ha interpretado un repertorio concebido como un diálogo cultural entre ambos países, combinando música tradicional española; con pasodobles y danzas como seguidillas y fandangos, con piezas emblemáticas italianas y marchas tradicionales. El concierto ha culminado con la interpretación conjunta de los himnos de Italia y España, simbolizando la unión cultural entre ambos países.
La iniciativa se enmarca dentro del proyecto europeo “Sinfonías sin Fronteras: Red Europea para la Música, el Talento y la Inclusión”, que promueve el intercambio educativo, cultural y musical entre centros europeos.
La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha destacado que este tipo de iniciativas «son un verdadero orgullo», subrayando que «no solo permiten intercambiar música, sino también todo lo que cada una de nuestras culturas aporta», y ha añadido que se trata de experiencias «muy enriquecedoras para el alumnado», animando a seguir impulsando proyectos de este tipo.
En esta línea, el coordinador de proyectos internacionales del Conservatorio de Música de Alcázar de San Juan-Campo de Criptana, Juan Carlos Navas, ha explicado que «se trata de un intercambio muy interesante, en el que la banda italiana interpreta repertorio español y nosotros música italiana», destacando además la buena disposición y colaboración entre centros educativos europeos, así como el crecimiento de este tipo de movilidades dentro del programa.
Por su parte, Vincenzo Campinopoli ha subrayado el valor del proyecto como espacio de encuentro entre culturas, señalando que la iniciativa busca «una unión no solo musical, sino también entre los pueblos que conforman Europa, basada en el intercambio de tradiciones, ideas y valores».












































































