El proyecto Legado Quijote continúa afianzándose como una iniciativa cultural de referencia en la provincia de Ciudad Real al integrar formación, territorio y promoción del patrimonio cervantino. Impulsado por el Área de Impulso Socioeconómico de la Diputación, el programa ha clausurado su primera edición este martes, 14 de abril, con la entrega de diplomas a cerca de 200 participantes formados como “Agentes del Territorio Quijote”.
El acto, celebrado en el Hotel Intelier de Alcázar de San Juan, reunió a representantes institucionales, profesorado, alumnado y colectivos vinculados al ámbito cervantino, evidenciando el respaldo social e institucional a esta propuesta cultural.
Don Quijote y Sancho, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
El presidente de la Sociedad Cervantina de Alcázar, Juan Bautista Mata, agradeció el apoyo de las administraciones al proyecto que busca el reconocimiento del legado de Don Quijote y Sancho Panza como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Mata defendió la relevancia universal de esta aspiración: «No renunciamos a lo que creemos verdadero. Que el legado de Don Quijote y Sancho Panza sea reconocido por la UNESCO es una deuda del mundo con Cervantes, y lograrlo es tarea de todos los que amamos la cultura».
Por su parte, la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, destacó el valor de iniciativas como Legado Quijote para generar oportunidades y reforzar la identidad local. «Todo lo que contribuya a prestigiar Alcázar y su comarca cuenta con nuestro apoyo», subrayó.
Melchor incidió además en la conexión directa entre el territorio y la obra cervantina, reivindicando a Alcázar y a La Mancha como escenarios fundamentales del universo quijotesco. Una idea que refuerza el papel de la comarca como eje central en la difusión del legado de Cervantes.
Legado Quijote continuará en 2026
Tras la entrega de diplomas, la vicepresidenta de la Diputación, María Jesús Pelayo, puso en valor el impacto del programa y anunció su continuidad en 2026. «Legado Quijote une cultura, formación y territorio y refleja una forma clara de entender la acción pública: poner en valor lo mejor de nuestra provincia y hacerlo útil para la sociedad», afirmó.
Pelayo destacó que el programa formativo ha sido una pieza clave del proyecto, permitiendo profundizar en la vida y obra de Cervantes, así como en la interpretación del Quijote y el patrimonio de la provincia. Asimismo, subrayó el éxito de participación, con cerca de 200 alumnos formados y más de 70 solicitudes en lista de espera.
En su intervención, también apeló a la colaboración institucional y social: «Hay que dejar a un lado las diferencias y sumar esfuerzos para generar oportunidades y riqueza en el territorio». Además, defendió la candidatura del legado quijotesco a la UNESCO, destacando que Don Quijote y Sancho representan valores universales como la libertad, la justicia, la dignidad o el esfuerzo.
La vicepresidenta incidió en el papel del proyecto como motor de desarrollo, señalando que la formación y la puesta en valor del patrimonio contribuyen a generar oportunidades económicas y combatir la despoblación en la provincia. «Cuando formamos y creamos conocimiento, hacemos nuestro territorio más fuerte», afirmó, animando a la ciudadanía a implicarse en la difusión del legado cervantino.
Con la entrega de diplomas, Ciudad Real cuenta ya con una red de «agentes del territorio” comprometidos con la difusión del patrimonio cervantino. Un capital humano que, según Pelayo, será clave para seguir construyendo un relato cultural sólido y compartido.
El acto, conducido por el periodista Marcos Galván, concluyó con la actuación del artista Luis Muñoz, que puso voz a “El sueño imposible”.
















































































