El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ante la hipótesis de que Pedro Sánchez pueda decidir adelantar elecciones en el caso de que los dos decretos con medidas sobre vivienda fracasen este viernes en el Congreso de los Diputados, ha dicho que sería «arriesgado» no convocar con este escenario.
A preguntas de los medios tras un acto del Comité de las Regiones en Toledo, ha dicho que si estos decretos se aprobaron «por la situación de emergencia de miles inquilinos» y ahora se tramitan con la misma urgencia, sería «enormemente arriesgado decir a cientos de miles de personas que esperan el decreto que esperen ahora sentados a ver cuándo se quieran convocar las elecciones». «Es un alto riesgo».
García-Page, que cree que el panorama político está «trufado» y ahora los españoles «tendrán trabajo para recolocar las piezas del puzle», ha recordado que Junts siempre ha tenido «el mando a distancia de la legislatura». «La legislatura consistió en darle el mando a distancia a Puigdemont, lo ha tenido siempre y ellos decidirán», ha apostillado.
Aunque no ha querido dar por hecho que tumbarán los decretos, «porque no sería la primera vez que dicen una cosa y hacen la contraria», ha lamentado que la situación del país haya sido de «laberinto» desde que arrancó el mandato».
«Cuando pactas con la extrema derecha que quiere dinamitar España, eso trae dolores de cabeza. Creo que se sorprende ahora al ver que Junts no era bloque progresista. El Parlamento es de mayoría conservadora», ha zanjado.




































































