La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, ha hecho entrega este domingo del Bastón de Mando a Nuestra Señora del Rosario Coronada, patrona y alcaldesa perpetua de la localidad, durante la función solemne celebrada en su honor. Un acto especialmente significativo para Melchor al producirse en su último año de mandato y después de doce años al frente del Ayuntamiento alcazareño.
La función ha estado presidida por el párroco de Santa María la Mayor, Javier Quevedo, y concelebrada por los sacerdotes que ejercen su ministerio en la localidad. Entre ellos se encontraban también el antiguo párroco Vicente Manzaneque y los sacerdotes hijos de Alcázar Longinos Abengózar y Jaime Quiralte. A la celebración han asistido representantes de las distintas hermandades y cofradías, así como miembros de la Corporación Municipal.
En los momentos finales de la función, Rosa Melchor ha entregado el Bastón de Mando a la Virgen del Rosario, alcaldesa perpetua de Alcázar de San Juan. La regidora ha recordado que durante los doce años que lleva al frente del Ayuntamiento siempre se ha sentido «como en casa» cada vez que ha acudido a la parroquia de Santa María, agradeciendo la hospitalidad y el cariño recibidos.
Melchor ha explicado que realizaba la entrega con el orgullo de haber compartido durante estos años la tarea de trabajar por la ciudad. «Este bastón representa mucho más que un símbolo institucional, representa compromiso de servicio, representa la responsabilidad, la cercanía y la entrega a nuestros vecinos», ha señalado.
La alcaldesa ha profundizado en el significado de ese compromiso: «Ser alcaldesa no significa únicamente ocupar una responsabilidad, significa estar al servicio de una comunidad, escuchar, acompañar, cuidar y trabajar cada día para que nuestra ciudad avance y para que nadie se sienta solo ante las dificultades».
En una intervención especialmente emotiva, Melchor ha asegurado que siempre ha supuesto para ella un alivio que la Virgen del Rosario sea alcaldesa perpetua de Alcázar de San Juan, señalando que las personas y quienes ocupan responsabilidades públicas están de paso, mientras que la patrona permanece como referencia de la ciudad.
La entrega del Bastón de Mando ha servido así para unir tradición, devoción y representación institucional en una de las celebraciones centrales de las fiestas en honor a Nuestra Señora del Rosario. Para Rosa Melchor, el gesto representa no solo una tradición profundamente arraigada en Alcázar de San Juan, sino también la protección y devoción hacia su patrona y el compromiso de trabajar y sentirse parte de la comunidad.







































































