Un escritor que regaló su obra, dos empresas alcazareñas que creyeron en la causa y un pueblo entero que casi ha agotado dos ediciones en tiempo récord: así ha viajado el dinero de cada libro vendido hasta la Asociación Española Contra el Cáncer. La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, orgullosa de haber acompañado la iniciativa, cuenta cómo la generosidad, letra a letra y refrán a refrán, se ha convertido en ayuda real para quienes más lo necesitan
Detrás de cada refrán de Sancho Panza hay una lección de sabiduría popular. Detrás de este libro en concreto, además, hay una lección de generosidad.
El verdadero origen de esta historia solidaria está en Antonio Leal Jiménez, socio de la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan residente en El Puerto de Santa María (Cádiz), autor de la obra «Sancho y sus refranes». Leal Jiménez, después de correr personalmente con los gastos de maquetación e impresión, decidió ceder de forma altruista la totalidad de los ingresos generados por su distribución a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), a la Asamblea de Alcázar de San Juan, renunciando así a cualquier beneficio personal en favor de una causa mayor.
Esa generosidad inicial encontró enseguida más manos dispuestas a sumarse. La primera edición, de unos 30 ejemplares, se agotó el mismo día de su presentación y generó una donación de 600 euros. El éxito fue tal que dos empresas alcazareñas, Aplicaciones Tecnológicas Alcázar y Centro de Conductores La Rondilla, decidieron sufragar de su bolsillo una segunda edición de 100 unidades, hoy prácticamente agotada, que ha sumado ya 1.140 euros más. En total, 1.740 euros que no habrían llegado a ningún sitio sin un último eslabón, el más importante de todos: las personas que, una a una, decidieron adquirir el libro.
Porque si algo ha demostrado esta iniciativa es que la solidaridad se construye entre muchos. La cesión de derechos de un autor, la apuesta de dos empresas y, sobre todo, el gesto sencillo de cada lector que llevó el libro a casa: esa es la cadena que ha permitido que el dinero llegara finalmente a su destino, la asamblea local de la AECC en Alcázar de San Juan, para ayudar a quienes conviven con la enfermedad en la ciudad y su Comarca.
La Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan, a través de su socio Enrique Lubián Pozo —también presidente local de la AECC—, ha colaborado en la canalización de estas donaciones hacia la asociación, acompañando así una iniciativa que nace, en realidad, de la generosidad de su autor, de las empresas colaboradoras y de todos los alcazareños y residentes en diferentes pueblos de España (a los que se les han enviado los ejemplares por correo) que han hecho suya esta causa.
Lubián ha querido trasladar su agradecimiento a «todas las personas que se han volcado en la adquisición» tanto de la primera edición, agotada el mismo día de su presentación, como de esta segunda tirada, ya casi agotada, subrayando que, sin la implicación de la empresa privada y el acompañamiento de personas particulares, iniciativas solidarias como esta difícilmente podrían prosperar.
Desde la Sociedad Cervantina de Alcázar de San Juan se traslada su agradecimiento y reconocimiento a Antonio Leal Jiménez, a las empresas Aplicaciones Tecnológicas Alcázar y Centro de Conductores La Rondilla, y a cada una de las personas que han adquirido un ejemplar, verdaderos artífices de que este dinero llegue a quienes más lo necesitan; también felicitan y agradecen a la Asociación Española Contra el Cáncer por su incansable labor.






































































