Un problema recurrente en muchas oficinas es que se pierde la taza o se coge la taza de un compañero. Pero para este problema tan común hay muchas soluciones.
El más habitual y recomendado es personalizar las tazas con un diseño único o con el nombre del trabajador. En caso de que haya dos trabajadores con el mismo nombre se puede añadir también el apellido.
Hay una gran variedad de tazas pero las más populares son las tazas metálicas personalizadas y las tazas de cerámica personalizadas ya que son dos materiales muy resistentes y que se pueden personalizar con múltiples técnicas de marcaje.
En este artículo te ofrecemos algunas soluciones creativas para evitar perder la taza o confundirla con la de un compañero.
¿Por qué personalizar la taza con nombre?
La personalización con logotipo es muy generalista y no se adapta a cada trabajador. En cambio, personalizarlas con el nombre del trabajador es una forma de regalar un artículo 100% único.
El hecho de tener un objeto propio en la oficina hace que los empleados se sientan valorados y no haya conflictos. Otra ventaja es que es higiénico debido a que no se compartirán las tazas y esto, especialmente después de la pandemia del 2020, se valora mucho.
Con la personalización individual se termina el anonimato y, en consecuencia, todo el mundo cogerá su taza ya que estará su nombre impreso. Además, se puede añadir el apellido y el cargo en la empresa para ser lo más específico posible.
Una forma de crear expectativa es repartir las tazas con personalización individual en un evento especial entregando las tazas. Si no hay el nombre en la taza y hay una caricatura u otro diseño puedes organizar un juego para adivinar de quien es la taza.
Estrategias creativas para personalizar la taza de forma individual
- Humor: puedes imprimir frases con un toque de humor como, por ejemplo: Si estás leyendo esto y no eres [nombre], deja la taza lentamente. Diseños con medidores de energía o frases como «No hablar antes de este nivel». También puedes optar por poner los cargos de forma humorística o destacar un rasgo del carácter que diferencia al trabajador como la jefa o el becario del año.
- Personalización: es recomendable optar por el marcaje láser para imprimir los nombres en la taza ya que esta técnica de impresión tiene una gran durabilidad y son aptas para el lavavajillas.
- Código de colores por departamentos: para grandes empresas se puede establecer un código de colores diferenciado por departamentos. Por ejemplo, las tazas azules para el departamento de ventas, las tazas rojas para el departamento de IT y las tazas verdes para el departamento de recursos humanos.
- Sostenibilidad: cuando nadie es “dueño” de la taza no se cuida y se daña. Por tanto, personalizar las tazas con el nombre y otros datos haces que cada empleado se haga cargo de su taza y la conserve bien. De esta forma, se pueden reutilizar y se reduce el uso de vasos o tazas fabricados con materiales contaminantes de un solo uso.
- Implementación de un código QR: puedes imprimir un código QR en el que haya las redes sociales del empleado para que sepas de quien es esa taza. La red social más recomendable para añadir en el QR es linkedin ya que, sobre todo en las empresas grandes, es una buena forma de conocer a los empleados de otros departamentos.
- Caricaturas: otra forma original de personalizar las tazas es crear una caricatura de cada empleado e imprimirlo en la taza con la técnica de impresión de la sublimación para que puedas estamparla en toda la superficie y tenga calidad fotográfica.
Adaptación de la taza a todos los empleados
Cada departamento tiene unas particularidades y, por este motivo, es recomendable adaptar la taza y otros productos para cada tipo de trabajadores.
- Comercial: es recomendable una taza térmica con tapa para que no se le derrame el café mientras está hablando por teléfono o yendo en transporte público.
- Programador: es idóneo una taza de gran capacidad (400-500 ml) para evitar que tengan que ir constantemente a reponer el café y pueda estar mucho tiempo programando.
- Administrativo: puedes optar por una taza clásica de 350 ml que es la capacidad más habitual.


































































