El pasado sábado 17 de enero, Miguel Esteban volvió a celebrar la tradicional festividad de San Antón, una de las citas más arraigadas del calendario local, que reunió a numerosos vecinos en una jornada marcada por la devoción, la convivencia y el respeto a las costumbres populares.
Los actos comenzaron a las 16:45 horas con el tradicional desfile que partió desde los Arcos del Parque de Nuestra Señora del Socorro. Acompañados por la Charanga Si Dios quiere y por la Reina y Damas de las Fiestas 2025, los participantes recorrieron la Calle Real hasta llegar a la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, donde tuvo lugar la recepción de los asistentes junto a la imagen de San Antón.
Bendición de animales y agradecimiento a los participantes
Antes del acto religioso, las concejalas responsables de las áreas de Festejos, Tradiciones, Bienestar Social, Familia, Turismo y Protección Civil dirigieron unas palabras de agradecimiento a los vecinos y a todas las personas y colectivos implicados en la organización, destacando especialmente la labor de los trabajadores municipales, Protección Civil y la charanga.
Seguidamente, el sacerdote D. David Tello impartió la tradicional bendición, que incluyó tanto los panecillos como a los animales y mascotas que fueron pasando de forma individual. Como es habitual, los asistentes recibieron un panecillo y un número para participar en la rifa de catorce lotes de repostería típica “migueleta”, elaborada expresamente para esta celebración.
Entre los animales bendecidos se encontraban perros, gatos, canarios y otras mascotas. Debido a las condiciones meteorológicas adversas y al estado del firme, este año no pudieron participar de forma excepcional caballos y mulas, con el fin de garantizar la seguridad y evitar posibles accidentes.
La hoguera de San Antón, punto de encuentro vecinal
Tras la rifa, vecinos y visitantes se trasladaron a los alrededores de los Salones Parroquiales “D. Máximo Redondo Almonacid”, donde se encendió la tradicional Hoguera de San Antón, uno de los momentos más esperados de la jornada. Al calor del fuego, los asistentes pudieron degustar patatas asadas acompañadas de zurra, en un ambiente festivo que se mantuvo pese al tiempo desapacible.
La celebración concluyó con un clima de alegría y convivencia que volvió a poner de manifiesto la importancia de esta festividad en la vida social del municipio. San Antón continúa siendo una de las tradiciones más queridas de Miguel Esteban, reflejo del fuerte vínculo de la localidad con su patrimonio cultural y popular.




































































