Entre infinidad de propuestas que han sido vertidas a lo largo de casi tres horas, se ha puesto de manifiesto que los colectivos con riesgo de exclusión social también están integrados por jóvenes. Y se ha apuntado la necesidad de habilitar mecanismos para que no se vean discriminados a la hora de acceder a un puesto de trabajo.
También se ha dejado claro que no se puede centralizar el problema del acceso al mercado de trabajo en el colectivo juvenil, porque hay muchas personas cuya edad ronda los cuarenta años, que aún son jóvenes y que están viviendo con sus padres porque no se pueden independizar o porque no pueden mantener a sus familias. Además, no pueden ser emprendedores porque no están dentro de la franja de edad que se beneficia de las ayudas. Y otra idea que se ha desarrollado es que la crisis está llevado a los empresarios a exigir en las ofertas de trabajo demasiada formación para desempeñar trabajos poco cualificados y en realidad lo que verdaderamente se proponen es que, una vez contratados, los trabajadores realicen funciones de una naturaleza más compleja y específica a cambio de un salario bajo.
Al término del grupo de debate el diputado provincial David Triguero ha agradecido a los participantes su asistencia y sus aportaciones a la segunda mesa del Foro de Juventud.






































































