“El tesoro de Mhor” es el último corto del joven alcazareño David Barco –licenciado en comunicación audiovisual, declarado amante del cine, devorador de películas y ‘contador de historias’. Un corto que, tras su primer trabajo serio con “Un Marido Ejemplar”, se ha concebido a la medida del primer concurso de cortos de CVNE (Campaña Vinícola Norte España) de La Rioja y que ha dado sus frutos, puesto que se ha alzado con el segundo premio de la convocatoria.
“Había que filmar una historia, en 3 minutos, en la que apareciera una botella de vino del promotor del concurso. Se me ocurrió hacer algo épico, un corto de aventuras inspirado en el ‘camino del héroe’. Pensé primero en ambientarlo en la edad media pero, debido al escaso presupuesto con el que contaba y, puesto que mi compañero y narrador de la historia, Adrián Torrero, tenía trajes de una obra de teatro del siglo de oro, cambiamos la época”.
El héroe de la historia –para ayudar a salir a su hermana del hechizo de tristeza en el que se encuentra sumida- tendrá que realizar un largo viaje para encontrar el elixir sagrado (una botella de vino) que romperá el maleficio. ¿Cómo se cuenta esto en tres minutos?. El caso es que David lo ha conseguido, a base de horas y horas de edición y “se han quedado muchas imágenes en el tintero”.
Entre otras cosas, el jurado del CVNE, ha valorado la ambientación de la obra de este alcazareño treintañero. “La verdad es que el resultado final no parece amateur y está rodado con una cámara y en dos localizaciones de la época: la ‘Casa de Dulcinea’ y la ‘Iglesia de Santa Ana’ del pueblo toledano de El Toboso”.
Pero el auténtico y milagroso elixir que ha conseguido sacar a la luz “El tesoro de Mhor” ha sido el trabajo y la dedicación de David Barco, sus compañeros de equipo y el apoyo de la Fundación para la Promoción de Castilla La Mancha, “sino hubiera sido imposible porque el presupuesto con el que he contado ha sido de sólo 50 euros, para pagar la gasolina y la comida, nada más”.
Tras esta aventura, David ya tiene ultimado el guión de un nuevo cortometraje “El Jefe” para seguir contando historias sencillas que mantengan al espectador pegado a la pantalla y “probando suerte con mi gran afición: el cine”. Una afición de la que sabe es muy difícil, hoy en día, poder vivir. “Yo tengo mi trabajo como base y, con los pies en la tierra, seguiré probando suerte con los cortos”.
“El tesoro de Mhor” se rodó en dos intensos días de trabajo, de 9 de la mañana a 8 de la tarde y ha contado con un corto equipo de dirección y realización: Robert Olaf, Carlos Domínguez y el propio David Barco. En el reparto, tres actores aficionados, Francisco Torrero, Miguel Cámara y Sara Villanueva –a los que hay que sumar el apoyo de Adrián Torrero (voz en off). También ha colaborado en la animación (de un cíclope que aparece en un momento del corto) la empresa alcazareña Omnimusa.






































































