Caballero calificaba de «muy grave» lo que está sucediendo con los dirigentes del PP en relación a la defensa del agua pública que están realizando los ciudadanos de Alcázar. «Grave por sancionar a dirigentes políticos en su apoyo a estos ciudadanos y grave porque tratan de impedir que los vecinos puedan expresarse o manifestarse». En este sentido, el Secretario provincial del PSOE aseguraba que «no daba crédito» al escuchar en un medio de radiodifusión al edil popular Ángel Puente «que aseguraba que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado actuarían para evitar la consulta popular que quiere llevar a cabo la Plataforma contra la privatización del Agua en Alcázar. ¿Qué van a hacer?, ¿pegar una patada a las urnas?; esto no ocurre ni en Corea del Norte. En España hace ya mucho tiempo que no se dan patadas a las urnas». En este sentido, explicó que ya se han realizado otro tipo de consultas populares, no vinculantes, como la que se realizó en defensa de la educación pública y «no debe haber ningún problema en que los ciudadanos expresen su opinión».
Concluyó diciendo que «cuando el Ayuntamiento o cualquier otro estamento político se niega a escuchar a sus vecinos, los ciudadanos están en su derecho de alzar la voz para que se les escuche; aunque estén empeñados en cerrar los oídos».
También incidió en que lo que se debate en Alcázar «no es el modelo de gestión; si no que hay una gran mayoría de ciudadanos que quieren que el agua siga siendo pública y, sin escucharles, un partido que no ganó las elecciones y que gobierna por un pacto anti-natura, está tratando de imponer algo que no venía en su programa electoral. Están yendo contra el carácter democrático ignorando la opinión de su pueblo. No se puede comparar lo que está sucediendo en Alcázar con ninguna otra localidad donde haya una gestión mixta, privada o pública del agua; ya esté gobernada por el PP, el PSOE o IU. No es comparable».










































































