«Ya paralizamos una vez el proceso y lo volveremos a hacer», manifestaba la portavoz socialista Rosa Melchor, después de asegurar que, tras la decisión plenaria de adjudicar definitivamente la gestión a Aqualia de parte del servicio municipal de aguas, «hoy es un día triste para Alcázar».
Melchor hizo mención a que su grupo se «sentía en la obligación» de seguir «haciendo todo lo posible para parar el proceso de privatización de Aguas»; no sólo porque consideran que «es un fraude electoral» -ya que ninguno de los dos partidos del Gobierno municipal (PP y CxA) lo llevaban en sus programas- sino también «porque fuimos la fuerza política más votada y representantes de la mitad de un pueblo que no quiere que este proceso se lleve a término».
Por estos motivos, anunció que en 48 horas presentarán un recurso especial, por irregularidades, ante el Tribunal Central de Recursos Contractuales que conlleva la paralización del proceso hasta que el citado Tribunal resuelva.
«Aún puede pararse esta desvergüenza de un alcalde y 10 concejales que, desoyendo a su pueblo y dándoles la espalda han vendido Aguas», expresaba Melchor en nombre de su grupo. También volvió a insistir en que aún hay procesos judiciales abiertos y el juez puede tomar la decisión de revertir el proceso, como sucedió con la sanidad madrileña y que, en el caso que se llevara a término la gestión mixta «cuando volvamos a recuperar la alcaldía haremos lo que sea necesario para revertirlo».










































































