Andrés Carmona explicaba estas cuestiones y comentaba que el propio PP había llevado a cabo este tipo de iniciativas en otras localidades como en Avilés (Asturias), con un caso muy similar al de Alcázar relacionado también con la gestión del agua. Localidad en la que el Partido Popular formó parte de una plataforma que se oponía a su privatización y se realizó una consulta ciudadana.
«No pueden prohibir a los ciudadanos que manifiesten su opinión» -decía Carmona que adelantó estará el sábado 22 de marzo en una de las mesas y retó al portavoz del equipo de Gobierno, Ángel Puente, a que se pasara por allí- «que intente quitarme la urna, que no pienso renunciar a mi derecho democrático». Carmona insistió en que PP y CxA, «quieren asustar a la población». En este sentido mencionó las cargas policiales y el incidente ocurrido en el último pleno, en el que el portavoz de Ciudadanos por Alcázar pidió los datos a un vecino para ponerle una denuncia por increparle diciendo «te vas a llenar los bolsillos». Al respecto, Carmona dijo que pensaba igual, «te vas a llenar los bolsillos de gloria con lo que estás haciendo».
Dicho esto, desde IU animaron a los vecinos a participar en la consulta ciudadana que se llevará a cabo en las puertas de los colegios de Alcázar entre el 20 y 23 de marzo.
Por su parte, el coordinador local, Antonio Jesús García aseguraba que «la venta de Aguas no ha terminado» y, a este respecto, recordó que ya mandaron un escrito a todos los concejales advirtiéndoles que eran responsables de sus votos y que «si causaban dolo al municipio tendrían que responder ante la justicia, incluso con su patrimonio». Desde IU consideran que «vender Aguas por poco más de un millón de euros, cuando el propio Puente aseguró que podía hacerse por 30 o 40 millones de euros, es causar dolo al municipio». IU ha puesto el asunto en manos de un gabinete jurídico. También comentó que Cayo Lara, diputado nacional de IU, presentará una pregunta en el Congreso relacionada con Aguas de Alcázar.
PLENO
En cuanto al pleno de la adjudicación definitiva de parte de la gestión de la empresa municipal de Aguas a Aqualia, García criticó que los dos nuevos concejales, recién incorporados, emitieran su voto para decidir sobre esta cuestión. «Uno de los concejales que dimitió aseguró que le faltaba información sobre el asunto. ¿Cómo puede ser que en dos meses los nuevos concejales tengan el conocimiento suficiente sobre la memoria, anexos y pliegos para decidir sobre la venta?». La única explicación que dijo encontrar es «el sometimiento a una disciplina de partido».










































































