


Miembros del Cuerpo Nacional de Policía han llevado a cabo hoy, en toda España, entre las 12:00 y 12:30 horas una concentración silenciosa para mostrar su solidaridad con los compañeros de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que sufrieron agresiones el pasado día 22 de marzo en Madrid, en la manifestación de las Marchas por la Dignidad. Esta manifestación tenía como objetivo denunciar las políticas gubernamentales y de la Unión Europea. Los disturbios que se produjeron en esta multitudinaria protesta han generado el malestar de los agentes de policía hacia el Ejecutivo por, entre otras cosas, dejar sólo 34 efectivos contra 1.000 personas violentas que integraban la cola de la manifestación. Se pidieron refuerzos pero la ayuda tardó en llegar y recibieron la orden de «no usar el material antidisturbios y no defenderse».
Alcázar se ha sumado a esta concentración, en apoyo a las UIP y en contra de los violentos. «Exigimos que se depuren responsabilidades entre los mandos, para que este tipo de situaciones no vuelvan a pasar» -comentaba David Jiménez del Sindicato Unificado de Policía (SUP)- «Es una vergüenza que en una manifestación tan grande dejaran a tan pocos funcionarios para prevenir disturbios; que siempre pueden producirse en este tipo de manifestaciones masivas. Dejaron vendidos a los compañeros que siempre arriesgan su integridad física y eso creemos que es una irresponsabilidad».
Jiménez está de acuerdo en que la imagen de los policías no pasa por su mejor momento, «siempre sacan imágenes de las cargas, pero no cuando a nosotros también nos atacan, como se ha visto en Madrid. La gente tiene que tener en cuenta que nosotros somos trabajadores que obedecemos órdenes y que, antes de cargar aguantamos mucho, hasta que llega la orden de la Subdelegación de Gobierno. Luego son los diferentes mandos los que deciden también el número de efectivos que hay que enviar a este tipo de manifestaciones. Por eso exigimos que se depuren responsabilidades. Dejaron solos a los compañeros habiendo, como había, muchos más en las inmediaciones que hubieran sido necesarios en un altercado tan grave como el que ocurrió en Madrid».
Por último, comentó que la crisis también les está afectando en cuanto a recursos y número de policías. «Si antes había promociones anuales de 3.000 ó 5.000 policías, ahora no llegan a 200. Son muchos más los compañeros que se jubilan que los que entran nuevos. Esto hace que en poblaciones grandes siempre haya una plantilla muy inferior a la necesaria».










































































