El pasado 25 de marzo, el informativo de las dos de la tarde de la televisión regional difundía una noticia en la que un directivo del PP local, Eduardo García Villajos afirmaba que el ex-alcalde, José Fernando Sánchez Bódalo, había «sustraído» una pluma estilográfica, valorada en 1.500 euros, donada al Ayuntamiento en 2007 por los organizadores de la concentración de Ferraris que se celebró en esa fecha. En esta misma información se preguntaba a los vecinos de Alcázar que opinaban sobre este tema.
Sánchez Bódalo ha querido demostrar que «la pluma no ha salido del Ayuntamiento» y que se encuentra en el despacho de Alcaldía. Para ello, el pasado 27 de marzo, la secretaria del alcalde certificó, mediante un documento, que la estilográfica está en el despacho y que se encuentra inventariada con los bienes municipales con el número 12.510, además de fotografías que apoyan esta prueba.
Por este motivo, pide una rectificación pública tanto al medio regional como al alcalde de Alcázar, Diego Ortega, por entender que «es el máximo responsable de su partido» y que tenía que «haber desmentido» estas informaciones. «Llueve sobre mojado» -decía Bódalo- «la técnica política de este Gobierno municipal es la difamación y la mentira, en lugar de dedicarse a gobernar. Han mentido sobre Aguas, sobre el ferial -que aún está por resolver- sobre el Hospital -uno de los más perjudicados de Castilla La Mancha- y sobre la Plataforma Logística. Además, insultan y calumnian a todo aquel que no piense como ellos». Sánchez Bódalo considera que el Gobierno local está llevando a cabo «un fusilamiento civil» contra su persona. Incidió en que el directivo del PP que realizó públicamente estas acusaciones, «lo hace por dinero, porque está contratado por Aguas». Pide a Diego Ortega «una disculpa pública» y que «despida» al abogado García Villajos «que no debería recibir dinero municipal», además de «cesarlo» en la dirección del PP local. «No se puede caer más bajo» -aseguraba el edil socialista.
Bódalo ya ha pedido su derecho a la rectificación en la televisión regional y espera la disculpa del alcalde. «Una disculpa pública es suficiente. De no ser así no descarto emprender acciones judiciales».










































































