Después del éxito de su primera puesta en escena “Taquito de jamón”, Gonzalo y María, los artífices de la asociación ‘Marte será mejor’, vuelven a innovar con el microteatro “Ventolín”. Una comedia fresca y ligera que se localiza en Alcázar de San Juan y que representa la historia de una tía y una sobrina que, tras mucho tiempo de distanciamiento, vuelven a reunirse para encontrar al abuelo perdido. La convivencia dará lugar a todo tipo de situaciones. “Ventolín” es una divertida obra, localista, con la que el público se sentirá muy identificado.
Los pases serán a las ocho, nueve, diez y once de la noche hoy viernes y mañana sábado. Tras la representación se servirá un ágape con vino y queso manchegos. La entrada es totalmente gratuita y sólo, una vez finalizado el microteatro, aquellos espectadores que hayan disfrutado con la obra podrán dejar sus donativos, que permitirán que puedan seguirse ofertando en Alcázar actividades culturales alternativas como estas.
“Ventolín” cuenta con la participación de la joven actriz Carmen Valverde y la veterana Isabel Prinz, con una amplia trayectoria en cine, televisión y teatro. Con la incorporación de estas dos grandes de la escena, María y Gonzalo han querido dar un salto más en la calidad de sus representaciones.
Tanto Isabel como Carmen aseguran que lo más complicado ha sido entender los giros manchegos que pide la obra. “Hemos necesitado traducción simultánea”, comenta Isabel, entre risas. “Yo me fijo en como habla la gente aquí, como se mueve, para hacerlo”, dice Carmen. El caso es que las dos han encajado bien y están encantadas de participar en el proyecto porque es algo sencillo y que les permite tener un contacto más directo con el público. También están de acuerdo en que los microteatros están activando el género, especialmente en unos momentos en los que la falta de medios impiden que se hagan grandes producciones. “No es cuestión de dinero, es cuestión de pasión que es lo que mueve el mundo”, comentaba Carmen. “Desde que estoy en esto el teatro siempre ha estado en crisis”, aseguraba Isabel. También coinciden en que la ventaja de estas obras de corta duración es que permiten que gente, a la que nunca se le hubiera ocurrido ir al teatro, se acerque a él y comparta sensaciones.











































































