El PSOE mostró, a través de su portavoz Javier Ortega, la preocupación que tienen con respecto a la reforma de la Ley Fiscal “que vuelve a cargar contra los trabajadores que tendrán que pagar si son despedidos”. Ortega hacía referencia a la tributación de las indemnizaciones por despido que, hasta ahora, no estaban sujetas a ningún tipo de gravamen fiscal. “Además de abaratar el despido, el PP quiere ahora que los trabajadores paguen un impuesto por sus despidos, cuando se quedan en paro”. Ortega opinó que “no es suficiente con haber llevado a muchas familias a la ruina, bajar los salarios y abaratar el despido, ahora sacan un nuevo impuesto para gravar a los parados”. Incidió en que la verdadera reforma se realizó al principio de la legislatura “subiendo impuestos que perjudican a trabajadores y clase media, como el IVA, el IRPF, los copagos como el sanitario, las tasas judiciales y universitarias, recortando becas, etc. y haciendo una amnistía fiscal para los grandes defraudadores”.
La alternativa socialista a la reforma fiscal es “que paguen más impuestos los que más tienen y los que defraudan”. Algo que insistió “no ocurre” con la nueva ley “que beneficia a los que más tienen”. En este sentido señaló que un trabajador que percibe 12.000 euros al año, con la “falsa” bajada de impuestos se beneficiaría en 12 euros mensuales de ahorra, mientras que quien percibe 150.000 euros al año, obtendría un ahorro de 270 euros al mes.
Por último, Ortega señaló que esta nueva reforma fiscal “perjudica” a Castilla La Mancha que dejará de percibir 105 millones de euros. Desde el PSOE se preguntan “qué hará Cospedal”, si subirá los impuestos en la región o aplicará más recortes.











































































