Lo que hábilmente se esconde tras esta aparentemente optimista cifra, es que la partida para estos mismos efectos contemplada en los primeros presupuestos populares para C-LM fue de 1.627 millones de euros. Esto significa que el gobierno presidido por Cospedal ha reducido lo invertido en Educación durante una única legislatura un 8,42 %, aunque nos quiera hacer creer lo contrario.
Es costumbre de los populares hacer para luego deshacer más adelante, dando así la impresión de que mejoran las cosas. Ha ocurrido también con las ratios escolares. En el último debate sobre el Estado de la Región la presidenta anunciaba la reducción de la ratio educativa en las aulas de castellano-manchegas, incrementada por ella misma en el curso 2012-2013 hasta llegar a las escandalosas cifras de 30 alumnos en Primaria, 36 en Secundaria y 40 en Bachillerato.
Por último, nos enteramos a través de los medios de que la Consejería ha enviado a los centros educativos correos electrónicos con ofertas de empresas privadas relacionadas con el sector, haciendo, en palabras de la Consejería, de “meros intermediarios” de esta labor publicitaria que, por otra parte, debería recaer en las propias empresas.
Estas son muestras evidentes de que este curso no es uno más para los populares castellanomanchegos. En UPyD creemos que la Educación debe ser algo serio, no simple material electoral. Nuestra formación defiende el mantenimiento de becas para garantizar que todos los estudiantes, con independencia de su estrato social, puedan tener las mismas oportunidades de futuro. Apostamos por unas aulas digitalizadas y por un profesorado que se sienta copartícipe de las decisiones.
El curso que acaba de empezar no es un curso más pero no podemos olvidar que es la continuación de lo que ha ocurrido en los tres anteriores. Que no nos den gato por liebre.







































































