El consejero de Educación, Cultura y Deportes de la Junta de Castilla-La Mancha, Marcial Marín, y el delegado territorial de la ONCE, Antonio Cebollada, han firmado la renovación del convenio de colaboración educativo para la atención del alumnado con ceguera o deficiencia visual grave, suscrito por ambas entidades en octubre de 2010.
Gracias a esta renovación, durante el presente curso, los 320 estudiantes con discapacidad visual de la Comunidad recibirán una atención educativa especializada, individualizada e integradora gracias a los profesionales de ambas entidades que componen el Equipo Específico de Atención Educativa.
Concretamente, esta prestación será desarrollada por 24 profesionales de la ONCE (trabajadores sociales, técnicos de rehabilitación, maestros, psicólogos e instructores de Tiflotecnología, entre otros), y siete maestros de la Consejería, quienes darán cobertura a los alumnos de las cinco provincias.
El acuerdo marco de colaboración entre el Gobierno de Castilla-La Mancha y la ONCE fue suscrito el 6 de octubre de 2010, por el plazo de tres cursos, y prorrogado expresamente para el curso 2013-2014. Con esta renovación, la colaboración se ha hecho extensiva hasta la finalización del curso 2014-2015.
Tecnología al alcance de todos
Tras la firma del convenio, un técnico de ACCEDO (Accesibilidad a Contenidos Educativos de la ONCE) realizará una demostración sobre la necesidad de que las tecnologías utilizadas en el aula sean accesibles para los alumnos con discapacidad visual para poder hablar de una integración educativa plena.
El grupo ACCEDO fue creado en el seno de la Organización para investigar en el campo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) aplicadas a la educación de personas con discapacidad visual. Entre sus objetivos se encuentran el de desarrollar procesos de investigación sobre la aplicación de esas nuevas tecnologías al mundo de la discapacidad visual, formar y asesorar a otros profesionales sobre estar materias o analizar y divulgar las nuevas propuestas educativas, basadas en el entorno de las TIC.
Una inclusión educativa plena y real
La inclusión de los niños y niñas con discapacidad visual en un ámbito educativo normalizado responde a la tendencia generalizada presente en la legislación vigente de crear un único sistema donde se integren todos, prevaleciendo siempre el derecho del alumnado a recibir una atención educativa equitativa y de calidad, y respetando las necesidades específicas de cada uno de ellos.
Este modelo inclusivo ha logrado que, al finalizar la ESO, la tasa de abandono escolar de estos alumnos sea casi tres veces inferior a la media española, un 9,6% frente al 23,5% de España, y dos puntos por debajo de la media europea, que se sitúa en el 11,9%, según el último informe de la agencia comunitaria de estadística Eurostat.
Los profesionales que componen los Equipos Específicos de Atención educativa a personas con discapacidad visual de la ONCE –fruto de convenios de colaboración entre la ONCE y las Administraciones educativas, como el firmado-, trabajan intensamente para planificar el conjunto de intervenciones que van a llevar a cabo durante todo el curso escolar con el fin de facilitar a este alumnado, su profesorado, centros y familias los recursos y la intervención que necesitan para su aprendizaje. Este trabajo se desarrolla en consonancia con las Administraciones públicas responsables de Educación.







































































