A través de los medios de comunicación, esta formación ha tenido constancia de que la institución provincial se ha gastado un montante de 48.000 euros en extraer unas sorprendentes conclusiones: que su personal está desmotivado ya que existe “un alto grado de insatisfacción entre sus trabajadores”. Que se dedique un solo euro a este tipo de estudios cuya fiabilidad habría que someter a estudio es una ofensa para el ciudadano.
Sin embargo, en este partido queremos ir más allá porque creemos que lo que en realidad hay que poner sobre la mesa es una propuesta seria: “Eliminar las diputaciones provinciales, entidades que a menudo no hacen sino duplicar un trabajo que bien podría desarrollarse en el seno de la Administración regional”, apunta la portavoz de UPyD en C-LM, Celia Esther Cámara. “Nosotros creemos en las administraciones vertebradas por excelentes técnicos, como los hay en esta provincia y en esta región, no en chiringuitos políticos a los que van a parar aquellos que no consiguen otros cargos más lustrosos en ayuntamientos o consejerías”.
Ateniéndose al presupuesto de la Diputación de Cuenca, UPyD destaca que, por ejemplo, centros como la Residencia provincial del Sagrado Corazón o la Guardería Provincial podrían ser gestionados por la propia Consejería de Bienestar Social. “El ciudadano tiene que saber que dentro del presupuesto anual hay una partida de 120.000 euros destinada sólo a ‘Dietas de la Corporación’, es decir, a 25 diputados mientras que la partida destinada a ‘Dietas del Personal’ es de 8.000 euros cuando la entidad tiene 358 trabajadores, que en su mayoría son personal funcionario. Esto es sólo una muestra de a quién benefician realmente estas instituciones”.
La conclusión a la utilidad y la relevancia de esta institución la extrae el propio vicepresidente Julián Huete en referencia al estudio: “La Diputación de Cuenca no ha sido lo suficientemente diligente, en los últimos diez o quince años, al adaptar sus estructuras y organización a las nuevas exigencias que plantea a ley y la sociedad».
UPyD considera que esto es algo que viene ocurriendo también en otros entes provinciales de la región. Es llamativo el caso de Toledo, donde su presidente, Arturo García Tizón, se ha empeñado, por ejemplo, en gastar 400.000 euros en la adquisición de un buque cuyos beneficios para la provincia toledana están por ver. Por ello, es el momento de afrontar el debate valiente de si estas instituciones tienen utilidad en las circunstancias actuales y si es necesario mantenerlas en los mismos términos, pudiendo racionalizar el mapa administrativo si su personal laboral y funcionario es absorbido por la Administración autonómica.







































































