La recepción oficial a los niños y niñas saharuis que permanecen en Daimiel julio y agosto con familias de acogida gracias al programa «Vacaciones en Paz» se celebró este viernes por la noche en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. El alcalde, Leopoldo Sierra, acompañado de la concejala de Servicios Sociales, además de otros miembros de la Corporación saludaron a los menores y a sus tutores este verano. Junto a ellos, el presidente de El-Emel, Víctor Gigante.
Y es que gracias al programa “Vacaciones en Paz”, cinco niñas y cuatro niños que habitualmente conviven en campamentos de refugiados, pueden disfrutar desde el pasado 4 de julio de un verano tranquilo, lejos de las altísimas temperaturas a las que tienen que hacer frente, y pudiendo disfrutar de todas las instalaciones que deseen de la localidad, como la piscina y otras tantas deportivas. El primer edil agradecía a las familias que proporcionaran a los niños esta posibilidad, aunque fuera sólo durante unos meses, y proclamaba el orgullo que siente al ser partícipe de un programa que está siendo llevado a cabo en una ciudad “Amiga de la Infancia» y también desde el pasado mes de abril «Ciudad Amiga de las Familias».
A continuación, el presidente Víctor Gigante volvía a dar las gracias a las familias de acogida, que este año duplican las habidas el año pasado, y animaba a todas aquellas que este año hayan estado en duda para años venideros. Y con estas palabras, y una fotografía de todos ellos, finalizaba un acto en el cual nos niños no dudaron en arrancarse con una canción que todos cantaron unidos y alegres.
Daimiel, centro de recogida de 360 niños saharauis
Hacía también mención Sierra, al acto de hace casi dos semanas, en el cual Daimiel fue el centro de recogida de todos los niños saharauis de Castilla-La Mancha, cita que desplegó en el Pabellón Ferial, y donde se reunieron alrededor de 360 niños que más tarde viajaron a sus correspondientes lugares de acogida, concretamente Ciudad Real y Albacete. Una mañana que transcurrió sin incidentes y en la que todos los niños pudieron jugar y disfrutar hasta la hora de partida.








































































