Los actos institucionales de la Feria y Fiestas 2015 tuvieron su última cita el pasado sábado con la recepción de las asociaciones de daimieleños residentes en Madrid, Valencia y Vilassar de Mar. El salón de plenos del Ayuntamiento de Daimiel acogió a estos daimieleños ausentes en un acto emotivo en el que estuvieron presentes la corporación municipal encabezada por el alcalde de Daimiel, Leopoldo Sierra y la líder socialista Eva María López, Paulino García de la Camacha, presidente de la Hermandad Virgen de las Cruces, Antonio Astillero, Medalla de Honor Ciudad de Daimiel 2014 y antiguo Deán de la Catedral de la Almudena (Madrid) y los representantes de las asociaciones de daimieleños ausentes en Vilassar de Mar, Valencia y Madrid, Tobías Díaz, Tarsicio González y Juan Blanco, respectivamente.
El recibimiento de estos daimieleños a los que Sierra se refirió como “embajadores de Daimiel” estuvo marcado por un fuerte carácter reivindicativo de las raíces que “pese a estar lejos” no se han perdido. Así lo subrayaron los protagonistas de esta cita que minutos antes asistieron a a la ofrenda floral a la Virgen de las Cruces celebrada en la Iglesia de Santa María la Mayor. El primer edil destacó el trabajo y “los esfuerzos” que realizan estas asociaciones para llevar el nombre de Daimiel por todo el mundo. Un Daimiel que, aseguró Sierra, “es vuestra casa”. Un discurso al que se sumó también Eva María López y añadió, “sé lo que se siente a vivir fuera y lo emocionante que es volver a Daimiel con motivo de la Feria y Fiestas, por lo que sentiros en vuestra casa porque ésta es la casa de todos”.
Antonio Astillero, que explicó que el que fuera presidente de la Conferencia Episcopal Española, el Cardenal Rouco Varela, tiene presente a Daimiel en sus oraciones, quiso reseñar su “gran unión” con Daimiel y con su patrona, la Virgen de las Cruces, pese a estar lejos “aunque llevo tanto tiempo fuera de Daimiel me siento daimieleño muy gozosamente”, concluyó. Un mensaje que apoyaron también desde la Asociación de daimieleños en Madrid, que lleva 60 años en funcionamiento. Su presidente, Juan Blanco, mostró su preocupación por la falta de “valientes” que puedan seguir con la actividad de la asociación en un futuro.
Por su parte, Tarsicio González apostilló “no es ningún mérito de nadie. Lo llevamos en los genes. Nos gusta hacer ostentación de ser daimieleño”. Un mensaje al que se sumó Tobías Díaz, que se remontó a los orígenes de la asociación de daimieleños en Vilassar de Mar, en 2001, para animar a generaciones futuras a seguir con este trabajo.








































































