El vocal de Atención especializada del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha, Carlos Fernández-Bravo como portavoz de los facultativos ha manifestado «dolor y malestar» por tener que llegar al extremo de hacer huelga, aunque «la nula capacidad de diálogo de los responsable del SESCAM nos han abocado a esta postura».
Según explican en un manifiesto, la protesta no surge sólo por «la merma de derechos laborales y salariales», ya que son «conscientes» de la situación de crisis y dicen haber puesto todo lo que está de su parte para salir de la misma. El principal «grito» de estos profesionales surge ante «el desmantelamieno» de una sanidad que consideran «una de las mejores del mundo, como bien reconocen nuestros políticos y que los que estamos aquí hemos ayudado a crear». De ahí que manifiesten que «nos duele su futuro» y el de la salud de los pacientes, que «son nuestra razón de ser».
La huelga ha afectado a pruebas especiales, cirugías, pruebas diagnósticas, la mayor parte de las consultas, «desgraciadamente la huelga ha sido un éxito y digo desgraciadamente porque nos importan nuestros pacientes», apunta el doctor Fernández-Bravo.
Los motivos de la huelga se fundamentan en los recursos, en el ámbito de la Sanidad consideran que se están haciendo «en demasía poniendo en peligro la calidad de la asistencia sanitaria». La población «creo que comprende nuestra postura», después de estar padeciendo la demora en pruebas especiales y cirugías y «saben que nosotros estamos de su parte y nuestra razón de ser son ellos».
El doctor Fernando González del Valle ha mostrado sus manos a los medios de comunicación, manos «tendidas y abiertas» a la presidenta de Castilla-La Mancha y al consejero de Sanidad, «las mismas manos que firman los tratamientos, operan y exploran a los enfermos». Pretenden que «no nos dejen de lado» para que se puedan adoptar medidas técnicas y «la mejor solución posible». Como médicos que son su fin último es «la mejor atención a los pacientes». Para conseguir este «fin fundamental», aunque sabe que es necesario recortar, afirman tener las claves del recorte, porque «cada médico es un pequeño gestor» y así se ha puesto de manifiesto en el hospital alcazareño en el se vienen haciendo protocolos desde el año 2006 con el fin de ahorrar dinero sin mermar la calidad. «Los médicos siempre hemos querido participar en las decisiones y nuestras opiniones son sólo técnicas, no tienen ningún color político».
Respecto a que los médicos representan a un colectivo «peor tratado por la Administración» con respecto a otro personal funcionario y laboral, el representante del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha ha señalado que según los servicios y las necesidad que se pueda hacer la ampliación de la jornada laboral de forma lo más beneficiosa posible para trabajadores y usuarios de la Sanidad, porque «nosotros queremos colaborar para salir de esta crisis, queremos colaborar pero es necesario que cuenten con nosotros, porque ahora se está obviando nuestra participación, nos están dando órdenes y no se está teniendo en cuenta nuestra opinión y somos los técnicos los que mejor podemos asesorar a nuestros políticos».
Por su parte, el doctor José Carlos Igeño que trabaja en la UCI del Hospital La Mancha Centro ha denunciado «la falta de respeto que se está teniendo con ciertos temas», porque los médicos estudian durante «muchos años y muy duros» y cuando ya ejercen continúan estudiando para salvar vidas y «siempre se ha jugado con el tema de la vocación de los médicos y por eso no hacen huelga». Sin embargo no ve conveniente que se estén reduciendo servicios y se pretenda hacer lo mismo con los médicos, reduciendo plantillas porque «redundará no sólo en quedarse en el paro después de tantísimo sacrificio para salvar a la gente, sino que también aumentará la listas de espera» en todos los aspectos que pueden redundar en poder salvar vidas, ha asegurado.








































































