Ha querido dejar claro, no obstante, De Lara que ha ido «por respeto institucional a la Universidad de Castilla-La Mancha y a su rector, que me ha cursado invitación». Ha añadido que su presencia «se circunscribe exclusivamente a esta causa».
Y ha expresado su «malestar e indignación por las políticas que el Gobierno regional está aplicando en la institución universitaria». «Ni los incrementos de las tasas de matrícula, ni la reducción de profesorado, ni la masificación por aulas, ni los despidos de trabajadores de administración y servicios, ni la minoración de becas, ni el despido de personal interino, ni la reducción de recursos destinados a investigación, etc. etc. pueden ser aceptados y respetados por esta presidencia», ha añadido.
De Lara ha precisado, asimismo, que cualquier interpretación que se deduzca de su presencia en el acto inaugural del curso académico de la UCLM que no sea la expuesta de su compromiso con el rector y la comunidad educativa «estará totalmente equivocada».
«Hoy más que nunca», atendiendo a las manifestaciones de De Lara, «el presidente de la Diputación de Ciudad Real reprueba la política educativa del Gobierno de la señora de Cospedal, en general, y muy en particular, la referida al ámbito universitario».
Y muestra, por último, su solidaridad con el personal docente del PAS, con el alumnado y con los sindicatos universitarios.






































































