Tarde para la historia la que se vivió este pasado domingo en el Municipal Gregorio Vela, donde el Club Deportivo Villa afrontaba el partido más importante de toda su trayectoria reciente. El conjunto villero recibía al Orgaceño Club de Fútbol en la última jornada del grupo II en Primera Autonómica Preferente con el liderato y el ascenso directo a Tercera RFEF en juego.
El escenario no podía ser más exigente. Frente a frente se encontraban los dos primeros clasificados de la competición. El CD Villa llegaba líder con 70 puntos, mientras que el Orgaceño lo hacía como segundo clasificado con 67, por lo que a los locales les bastaba con sumar para certificar matemáticamente el campeonato y el ascenso a categoría nacional.
Y no falló el equipo dirigido por Faustino Manzanero, que logró un empate a uno en un duelo cargado de tensión, igualdad y emoción hasta el último instante. Un encuentro de máxima intensidad, propio de dos equipos que se jugaban absolutamente todo y que ofrecieron una batalla competida de principio a fin.
Durante muchos minutos, el marcador permaneció inamovible, reflejando el enorme respeto entre ambos conjuntos y el miedo lógico a cometer un error que pudiera resultar definitivo. No sería hasta el minuto 78 cuando estallaría la locura en el Gregorio Vela gracias a un tanto de Joaquín Latorre, que hacía el 1-0 y acercaba todavía más el sueño del ascenso al cuadro villero.
Sin embargo, apenas dos minutos después, Javier Díez respondía para el Orgaceño CF colocando el definitivo 1-1 en el minuto 80. Un empate que obligó al Club Deportivo Villa a sufrir hasta el pitido final, aunque finalmente el resultado sería suficiente para desatar la celebración de toda una localidad.
Con este empate, el CD Villa finaliza la temporada 2025-26 como campeón del grupo II en Primera Autonómica Preferente con un total de 71 puntos, culminando así una campaña absolutamente espectacular. Los números hablan por sí solos: 21 victorias, 8 empates y únicamente 5 derrotas en 34 jornadas, además de un balance de 73 goles a favor y solo 35 tantos encajados.
Un auténtico temporadón el firmado por el conjunto de La Villa de Don Fadrique, que no solo consigue el ascenso directo a Tercera RFEF, sino que además escribe una de las páginas más importantes de toda la historia del club. Una plantilla comprometida, un cuerpo técnico que ha sabido mantener la regularidad competitiva durante todo el curso y una afición entregada han sido algunas de las claves de un éxito que ya queda grabado para siempre en la memoria del fútbol villero. Ahora toca celebrar. Porque el Club Deportivo Villa ya es, con todo merecimiento, nuevo equipo de Tercera RFEF.








































































