La hostelería de Alcázar de San Juan ha celebrado este lunes la festividad de Santa Marta, patrona del sector, con una jornada de convivencia que ha reunido a profesionales en activo, hosteleros jubilados y representantes institucionales. La cita ha servido, además, para rendir homenaje a tres figuras históricas de la restauración alcazareña cuya trayectoria forma parte de la memoria colectiva de la ciudad.
La jornada comenzó con una misa en la Residencia Santa Marta, donde la asociación de hosteleros mantiene la tradición de compartir esta celebración con los residentes. Los actos continuarán el próximo miércoles, coincidiendo con la festividad de la patrona, con la elaboración y servicio de una comida especial preparada por los propios hosteleros para los usuarios del centro.

Posteriormente, el gremio se trasladó al Parque Alces para celebrar el tradicional almuerzo de confraternización, al que asistieron la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, junto a varios miembros de la Corporación Municipal.
Reconocimiento a toda una vida dedicada a la hostelería
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de los reconocimientos anuales que concede la asociación La Sonrisa del Quijote a personas y establecimientos que han dejado huella en la historia de la hostelería local.

En esta edición, los homenajeados fueron Lucio Izquierdo, histórico camarero del desaparecido Bar La Oficina; el emblemático Bar Avenida, durante décadas punto de encuentro para comerciantes, viajeros y vecinos de la ciudad; y Jesús «el del Jardinillo» Pradillo, muy conocido por varias generaciones de alcazareños gracias a su larga trayectoria en uno de los bares más tradicionales del municipio.
Con estos reconocimientos, la asociación ha querido poner en valor el trabajo de quienes hicieron de la hostelería su modo de vida y contribuyeron, con su esfuerzo diario, a construir la identidad social de Alcázar de San Juan.

Rosa Melchor destaca el papel estratégico de la hostelería
Durante el acto, la alcaldesa felicitó a todos los profesionales del sector con motivo de la celebración de Santa Marta y subrayó el peso que la hostelería tiene en una ciudad que supera el centenar de establecimientos y cuenta con una consolidada tradición gastronómica.
Melchor señaló que bares y restaurantes constituyen, en muchas ocasiones, la primera imagen que reciben quienes visitan Alcázar de San Juan, desempeñando un papel esencial como carta de presentación del municipio y como espacios de encuentro, convivencia y acogida.
La regidora también destacó el reconocimiento concedido a tres referentes de la hostelería alcazareña y aprovechó la ocasión para animar a las nuevas generaciones a contemplar este ámbito como una oportunidad profesional de futuro.

En este sentido, recordó que el próximo curso comenzará a funcionar la Escuela de Hostelería de Alcázar de San Juan, un proyecto dirigido a formar a jóvenes y personas desempleadas con el objetivo de favorecer el relevo generacional en un sector considerado estratégico para la economía y el turismo del municipio.
La Sonrisa del Quijote reivindica la cercanía como seña de identidad
Por su parte, el presidente de la asociación La Sonrisa del Quijote, Víctor García Chocano, defendió la necesidad de preservar la esencia de una profesión basada en la cercanía y el trato humano.
García Chocano aseguró que el mayor patrimonio de la hostelería no reside únicamente en sus establecimientos, sino en la atención personalizada y en la capacidad de hacer que el cliente se sienta bien recibido, unos valores que, a su juicio, continúan diferenciando a los negocios tradicionales frente a otros modelos de restauración.

Asimismo, reivindicó la importancia de mantener viva la memoria de quienes dedicaron toda una vida al sector, reconociendo su contribución al desarrollo económico, social y humano de Alcázar de San Juan.











































































