La Fundación Madre de la Esperanza, con sede en Talavera de la Reina, ha sido distinguida con el Premio a la Trayectoria Social 2026, un reconocimiento provincial que destaca su labor continuada en favor de la inclusión y la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo y sus familias.
Desde su creación en 1973, impulsada por el Cardenal D. Marcelo González Martín, la Fundación ha desarrollado un modelo de atención integral que abarca todas las etapas de la vida.
Su trabajo arranca en la infancia, a través del servicio de Atención Temprana, acompañando a niños y familias en momentos clave para su desarrollo.
Esta labor tiene continuidad en su Colegio de Educación Especial, donde la enseñanza se adapta a las necesidades de cada alumno, favoreciendo su crecimiento personal y educativo.
La Fundación ha consolidado su papel como referente en la atención a personas adultas mediante recursos orientados a fomentar la autonomía personal y la integración social.
El Centro Ocupacional y el Centro de Día ofrecen actividades y talleres que potencian las capacidades de cada usuario, mientras que el Centro Especial de Empleo facilita la inserción laboral a través de iniciativas como la lavandería industrial.
A ello se suma el Servicio de Capacitación, centrado en promover el acceso al empleo en entornos ordinarios, favoreciendo la igualdad de oportunidades y la inclusión real en el mercado laboral.
Inclusión social y vida en comunidad
El compromiso de la Fundación se extiende también al ámbito residencial, con viviendas con apoyo y hogares compartidos que permiten a las personas con discapacidad intelectual desarrollar una vida independiente e integrada en su entorno.
Este enfoque se complementa con programas de ocio, deporte y voluntariado que fomentan la participación activa en la vida social y cultural.
La Diputación de Toledo concede este premio para reconocer la trayectoria sostenida, el compromiso social y la capacidad de generar oportunidades de inclusión real que ha demostrado la Fundación Madre de la Esperanza durante más de cincuenta años, contribuyendo de forma decisiva a construir una sociedad más justa, cohesionada e igualitaria en la provincia.





































































