El cooperativismo agroalimentario de Castilla-La Mancha ha reafirmado su peso económico y su papel estratégico en el medio rural durante la Gala de los Premios Cooperativos 2026, celebrada este jueves en Ciudad Real. El evento, organizado por Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha, ha distinguido a algunas de las entidades más relevantes del sector por su contribución al desarrollo territorial, la innovación y la sostenibilidad.
Durante el acto, el presidente de la organización, Ángel Villafranca, subrayó la fortaleza de un modelo que agrupa a unas 160.000 familias y supera los 3.000 millones de euros de facturación anual, con más de 7.000 empleos fijos, además de los asociados a campañas agrícolas.
No obstante, el dirigente advirtió de los principales desafíos que afronta el sector, con especial énfasis en el acceso al agua, que calificó como “determinante” para garantizar su viabilidad futura. En este sentido, recordó que la región apenas cuenta con un 15% de superficie agrícola en regadío, muy por debajo de comunidades como la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia o Extremadura.
Villafranca alertó también de la situación del Alto Guadiana, donde se concentra buena parte de la industria agroalimentaria regional, y defendió la necesidad de avanzar en el conocimiento y aprovechamiento de los recursos hídricos subterráneos para sostener la actividad agraria.
Reconocimiento a un modelo clave en el medio rural
La gala ha puesto en valor un modelo que integra a 554 cooperativas y más de 158.000 familias, con una facturación conjunta que superó los 2.880 millones de euros en el último ejercicio, un 7,3% más que el año anterior. Estas cifras consolidan al cooperativismo como uno de los principales motores económicos y sociales de la comunidad autónoma.
En paralelo, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, anunció la próxima puesta en marcha de un plan de relevo generacional para fomentar la incorporación de jóvenes al sector agrario. Durante su intervención, defendió el modelo cooperativo como ejemplo de cohesión y orientación al interés general.
El acto contó además con la presencia de representantes institucionales como José Manuel Caballero, Julián Martínez Lizán, Miguel Ángel Ruiz, el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Julián Garde, y el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, entre otros.
Cooperativas reconocidas por su excelencia
En esta quinta edición de los galardones, Cooperativas Agro-alimentarias de Castilla-La Mancha ha premiado a entidades de distintas provincias por su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y el arraigo territorial.
El premio a la Sostenibilidad Económica fue para Bodegas Alcardet (Toledo), mientras que el de Sostenibilidad Social recayó en Nuestra Señora de la Antigua y Santo Tomás de Villanueva (Ciudad Real). En el ámbito medioambiental, el reconocimiento fue para Bodegas Latúe (Toledo).
Por su parte, Ontalba (Albacete) recibió el galardón al Mérito Rural, y Bodegas Cristo de la Vega (Ciudad Real) fue distinguida con el premio a la Excelencia Cooperativa por su capacidad de adaptación al mercado y su apuesta por un modelo integral sostenible.
Asimismo, el premio Valores Solidarios reconoció la labor de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Discapacidad (AFAS), destacando su compromiso con las personas más vulnerables.
La gala concluyó con la entrega de la Insignia de Oro al Instituto de Desarrollo Regional de la Universidad de Castilla-La Mancha, en reconocimiento a su contribución al impulso del medio rural a través de la investigación, la formación y la colaboración con el sector.
El encuentro sirvió, en definitiva, para reforzar la imagen de un cooperativismo dinámico, moderno y comprometido con el desarrollo sostenible y la fijación de población en el medio rural de Castilla-La Mancha.










































































