En la tarde de ayer, sábado 12 de septiembre, Quintanar de la Orden continuaba viviendo con intensidad los actos programados con motivo de la festividad del Santísimo Cristo de Gracia, patrón de la localidad, en una jornada marcada por la devoción.
La jornada comenzaba con el quinto y último día del Quinario, que este año se ha celebrado bajo el lema “Tu Cruz nos salvará”. En esta última jornada, dedicada al tema de la “Salvación”, la Eucaristía estuvo presidida y predicada por D. Rafael García-Lajara García-Arroba, Vicario Parroquial de Villanueva de Alcardete.
La celebración contó, además, con una especial participación litúrgica de la Adoración Nocturna, cuyos miembros fueron los encargados de realizar las lecturas y las ofrendas. Entre ellas se presentó una Medalla-distintivo de la Adoración Nocturna de Valencia, conmemorativa de su Centenario, así como el pan y el vino.
El apartado musical corrió a cargo del Coro HAKUNA Quintanar, que puso emoción a la celebración con sus voces y canciones. Antes de concluir la Eucaristía, todos los presentes entonaron conjuntamente el Himno al Cristo de Gracia y la canción “Madre”, dedicada a Nuestra Señora de la Piedad.
Ya entrada la noche llegaba uno de los momentos más esperados y emotivos de la jornada: la salida del Santísimo Cristo de Gracia por las puertas de la Ermita de Nuestra Señora de la Piedad para iniciar su traslado hasta el Templo Parroquial. La Sagrada Imagen recorrió las calles arropada por numerosos vecinos que quisieron acompañarla en este momento tan significativo.
A su llegada a la Plaza de la Constitución se procedió a la quema de una monumental traca en honor al patrón.
La procesión estuvo presidida por el Mayordomo Mayor, Miguel Santos Guzmán, acompañado por la Reina y Damas de la Feria y Fiestas, servidores, camareras y el resto de mayordomos de la Hermandad. También participaron miembros de la Junta Directiva de la Hermandad-Mayordomía y los concejales de la Corporación Municipal.
Cerrando el cortejo, la Banda Sinfónica Municipal, dirigida por Sebastián Heras, acompañó el recorrido con sus elegantes melodías, poniendo el broche musical a una noche cargada de tradición, fe y emoción.








































































