En declaraciones a manchainformacion.com, los padres se han mostrado molestos por la falta de información que están teniendo durante el proceso, ya que aseguran que las reuniones que han mantenido con el equipo de Gobierno han sido “pocas” y a instancias de ellos. La última se produjo el 20 de diciembre y en la misma estuvieron el segundo teniente de alcalde y la concejala de Educación, “pero no estuvo el alcalde”, ha subrayado Cristina Carrero, una de las madres afectadas.
Según han indicado, ambos dirigentes políticos les anunciaron en ese encuentro que el colegio “no se iba a hacer porque no había dinero” y que la opción que les planteaba la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha era hacerlo concertado, de tres líneas, bilingüe, con opción a trilingüe, con piscina y “otras calidades excelentes”, pero “no sabemos nada más, no sabemos si va a ser religioso o laico, por ejemplo”.
En la mencionada reunión y según Carrero, los padres “expusimos que la elección para nuestros hijos era de colegio público y que si hubiera querido un colegio concertado, lo hubiéramos elegido así de primera opción”. Sin embargo, “ellos nos dijeros que este nuevo colegio tendrá mucha demanda y que se quedarán plazas libres en otros colegios públicos, lo que significa que a nuestros niños nos los van a esparcir”.
Los padres se preguntan que “si no hay necesidad de escolarización, para qué hacen un colegio concertado” y han añadido que el problema que se les plantea ahora es en saber qué van a hacer con los 50 niños que hicieron solicitud de matrícula en el Colegio Nº 9 y que en la actualidad están en el Colegio Alces.
Gema Santiago, otra de las madres afectadas ha expuesto que “a los padres que queremos un colegio público no nos dan ninguna opción a elegir y harán un reparto de niños en los colegios en los que haya huecos. No nos dan una solución unitaria”.
Este grupo de padres dice representar a la mayoría del colectivo que están en desacuerdo con la construcción de un colegio concertado, aunque han asegurado que la falta de información al respecto podría ocultar a más personas que no están de acuerdo con este planteamiento, porque “la mayoría queremos un colegio público”.
Estos padres han exigido “estabilidad para los niños”, puesto que al aumentar la matrícula en los años sucesivos, se reducirán los espacios y “en estos momentos están jugando con nosotros con la desinformación y dicen que estamos movidos políticamente, cuando lo que queremos es una solución para los niños y que no separen los grupos, ni que los trasladen cada año a un sitio”. Por todo ello Cristina Carrero ha mostrado “su disconformidad por lo mal que se está haciendo sin dar información”.
Los padres afectados han remitido una carta a los medios de comunicación en la exponen su problemática.











































































