“Realistas y no inflados”, así comenzaba definiendo los presupuestos municipales de 2014 el alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega; que añadió además que han contemplado el fomento y la creación de empleo y tienen un importante componente social.
Con respecto a 2013, los nuevos presupuestos -que fueron aprobados inicialmente por el pleno el pasado 30 de diciembre- se han reducido en cerca de 5 millones de euros. El presupuesto de 2014 para el Ayuntamiento asciende en torno a 31.700.000 euros, a los que habría que sumarle las cantidades destinadas a otros organismos autónomos como el Instituto Municipal de Deportes (1.350.000),Patronato Municipal de Cultura (1.440.744), Eatim de Cinco Casas (465.626), Viveros Abedul (313.000), Medios y Recursos (135.000) y Aguas de Alcázar (3.945.000).
«Son unos presupuestos acordes con la realidad e Alcázar y elaborados bajo criterios de austeridad y control del gasto. Manteniendo siempre como prioridad todo lo que tiene que ver con el bienestar de las personas y su calidad de vida» -decía el alcalde. Destacó que se destinan 3.311.000 euros para servicios sociales y 1.162.000 euros para el fomento del empleo, a lo que sumó algo más de 2 millones para educación. Un total de seis millones y medio de euros para estos servicios básicos, que suponen en torno a un 20% del presupuesto total.
También habló de partidas como las destinadas a inversiones productivas: 4.275.000 euros, que dijo contribuirían a la creación de empleo -como el nuevo recinto ferial o la evacuación de pluviales. Aseguró también que se había destinado una cantidad, con fondos exclusivamente municipales, de 662.000 euros para planes de empleo.
«BOCHORNO, TRISTEZA Y VERGÜENZA»
Esto es lo que dijo sentir el alcalde con las situaciones que se produjeron al final del último pleno de 2013; haciendo referencia a los insultos proferidos, contra su persona, por parte del edil socialista y ex-alcalde de Alcázar José Fernando Sánchez Bódalo (que le llamó «dictador») y por una ciudadana que se encontraba entre el público asistente -miembro de la plataforma del agua y ex-edil socialista- que pidió se le «quemara en la hoguera en la Plaza».
Diego Ortega dijo que «no se pueden permitir este tipo de actitudes en un Ayuntamiento democrático» e instó al PSOE a pedir rectificación a Sánchez Bódalo. «En política podemos estar en acuerdo o desacuerdo, pero lo bonito de la política es el debate y el diálogo, no los insultos». Dijo también que esperaba que este tipo de sucesos no volvieran a repetirse en un salón de plenos, «porque son comportamientos poco democráticos» y matizó -en relación a la ciudadana mencionada- que «aquellos que piden disculpas públicas de los políticos y critican que somos poco democráticos, quizá tengan que aprender qué es la democracia y el diálogo. La ofensa no me la hicieron a mi, sino al pueblo y al foro democrático que es el pleno. Es una cuestión de educación».









































































