Hogueras que en ocasiones son ubicadas en zonas con riesgo de propagación de incendio, que afectan gran parte del mobiliario urbano por no cumplir con un perímetro de seguridad, dependiendo del tamaño, con respecto a elementos ornamentales, alumbrado eléctrico, señales y elementos de conducción de energía eléctrica, o farolas. Como las que ya se vieron afectadas en la gran hoguera de Santa María en honor a San Antón, donde los equipos de bomberos también tuvieron que intervenir para evitar un incendio en cadena con los árboles colindantes en la misma plazoleta. En algunas ocasiones estas hogueras también llegan a afectar a las viviendas y vehículos de los residentes de la zona.
Entendemos que es potestad del Ayuntamiento el velar por el cumplimiento legal y las medidas de seguridad oportunas para evitar posibles altercados que puedan llegar a afectar al normal transcurso de la fiesta.
De igual forma, manifestamos la necesidad de recoger los informes con las especificaciones técnicas de los equipos de emergencia y extinción de incendios, así como los que consideren consecuentes los servicios técnicos municipales, siendo la emisión de los mismos los que autoricen las instalaciones que procedan con las condiciones específicas que se establezcan para cada instalación. El Ayuntamiento es quien consiente de buena fe esta festividad, y en él recae la responsabilidad de los incidentes que podrían surgir, por ello deberían de poner las medidas de seguridad e higiene necesarias para tal efecto.
Tampoco podíamos pasar por alto la peligrosidad de que los animales ecuestres circulasen libremente por las calles de Alcázar sin visibilidad, con el agravante de que pudieran producir un accidente vial, por lo que sugerimos que tras su recorrido procesional fuesen escoltados por la autoridad competente hasta las afueras del pueblo donde no fueran un peligro para la circulación rodada.











































































