Para CSI·F, esta decisión sobre un “área tan sensible como la UCI pediátrica, va a sobrecargar de trabajo a sus profesionales, lo que podría ralentizar y minimizar la atención que reciben los pacientes y usuarios, poniendo en riesgo la calidad asistencial del servicio”.
Desde el CSI·F “creemos que estos nuevos recortes, de base económica, son de corto recorrido y pueden llevar a graves consecuencias que serán, responsabilidad absoluta de sus autores. Por tanto, y en beneficio del conjunto de trabajadores de esta Unidad y de los usuarios de la misma, CSI·F exige una reconsideración y un respeto por el servicio que presta esta Unidad, manteniendo la plantilla necesaria para dar un servicio óptimo de calidad”.
CSI·F “vuelve a condenar este tipo de medidas y hace hincapié en que no sobran profesionales, sino políticos, cargos eventuales, asesores y un largo etcétera de puestos, cuyo número no disminuye en la proporción con la que lo hacen los trabajadores”.









































































