


La citada planta de reciclado de neumáticos -según apuntaban desde IU, para la generación de combustible- pretende ubicarse en la Fase III del polígono Alces, a 70 metros de las viviendas del barrio de La Pradera, junto al campo de golf y los viveros y próxima al complejo lagunar. Tanto los vecinos del barrio como IU, consideran que «no es la mejor ubicación» para esta empresa y no entienden que no se instale en el lugar que originalmente solicitaron, en la carretera de Quero, junto a Comsermancha. Creen que «entraña riesgos» y se «opondrán a su instalación».
En España se generan al año 250.000 toneladas de neumáticos usados, el 45% se deposita en vertederos controlados sin tratar, el 15% se deposita después de ser triturado y el 40% restante no está controlado. Anualmente se reciclan o se procesan 314.000 toneladas de neumáticos, un 10% por encima de la media europea. El 70% del caucho se recicla ó se reutiliza y el 30% restante se transforma en combustible alternativo. El procesado se realiza en plantas similares a la que se quiere instalar en Alcázar de San Juan, que ocupará una extensión de 18.000 metros, puesto que necesitan espacio para depositar los neumáticos, cuya acumulación, al aire libre, propicia la proliferación de roedores e insectos. A esto se suma un riesgo añadido, según comentaba Antonio Jesús García, coordinador local de IU, «el riesgo de incendio; puesto que para obtener combustible a partir de los neumáticos hay que quemarlos. Además del mal olor y el posible impacto medioambiental que desconocemos». García mostró una fotografía de un accidente que se produjo en la planta de reciclado de neumáticos de Seseña.
Los productos contaminates que se producen en la combustion de los neumáticos, a priori, son muy perjudiciales para la salud humana. Entre ellos se encuentra el Monóxido y Dióxido de carbono, Óxidos de nitrógeno, Oxidos de zinc Benceno o Dióxidos de azufre, entre otros. Además el hollín resultante contiene cantidades importantes de hidrocarburos aromáticos policíclicos, altamente cancerígenos. El zinc, en concreto, es particularmente tóxico para la fauna acuática. Muchos de estos compuestos son solubles en el agua, por lo que pasan a la cadena trófica y pueden llegar a afectar la supervivencia de diferentes especies.
La instalación de la mencionada planta en el polígono Alces «no es ilegal» -comentaba el coordinador de IU- «porque la normativa al respecto de este tipo de empresas es muy lasa. Se puede instalar ahí, pero no creemos que sea la ubicación más acertada, por el posible riesgo medioambiental y en cuanto al diseño urbanístico. El equipo de Gobierno debería preguntarse qué tipo de modelo de ciudad quieren».
Por su parte, en nombre de la asociación de vecinos de La Pradera, Carmen Nieto apuntó que «vuelven a perjudicar a uno de los barrios más desfavorecidos de Alcázar y nos opondremos a su instalación en esta zona. Queremos que nos expliquen por qué no puede ubicarse en otro lugar».
Estas y otro tipo de cuestiones son las que transmitieron en la charla a los vecinos del barrio, para que valoren la situación y decidan si emprenden o no algún tipo de acciones.









































































