En concreto han sido veintiséis las personas que han pasado la noche en el interior del edificio consistorial, seis de ellos han salido esta mañana para acudir a sus puestos de trabajo y el resto continúa dentro, sabiendo que “si salen, no pueden volver a entrar, ni tampoco les pueden pasar comida”, según explicaron esta mañana a los medios de comunicación. Ante esta situación, la Plataforma dice sentirse “sitiada”, puesto que “no hemos tenido relevo y nos han puesto una sanción”, aseguró Juan Barrilero. Entre los encerrados se ha producido el desmayo de una persona por una bajada de azúcar que ha tenido que ser atendida por los servicios de emergencia.
Por parte del equipo de Gobierno, el concejal de Seguridad, Julián Mateos aseguró que “no vamos a desalojar el Ayuntamiento”, aunque “hoy se va a restringir la entrada durante todo el día y el edificio va a permanecer cerrado al público. Según se vayan desarrollando los acontecimientos ya veremos”.
El alcalde, Diego Ortega se ha dirigido a las personas que han pasado la noche en el Ayuntamiento para explicarles la situación -diciéndoles que nadie iba a poder entrar en el edificio, con lo que los encerrados no tendrán relevo, y les instó a «denunciar» si no están de acuerdo. Ante estas palabras, el Partido Socialista ha puesto a disposición de los concentrados sus propios servicios jurídicos para que lo hagan.
Ortega insistió en que el cambio de modelo de gestión de Aguas de Alcázar por una gestión mixta público-privada “es una decisión democrática, tomada con transparencia”. Asimismo, anunció que en el próximo pleno ordinario “se debatirá la consulta popular”, tal y como pide la Plataforma y que “se hará antes del punto de la adjudicación”.
Mientras en la que calle, continúan concentradas algunas personas que apoyan a los que están dentro, la Policía controla los accesos al Ayuntamiento y el tráfico ha tenido que ser cortado en el perímetro circundante al edificio.









































































