«La crisis del equipo de Gobierno es ahora más evidente que nunca» -aseguraba en nombre de IU de Alcázar Andrés Carmona, que señaló una triple dirección en este sentido: crisis entre los dos partidos del pacto de Gobierno (PP y CxA), crisis interna de CxA e interna de PP. En cuanto a la primera recordó que el pacto entre estos dos grupos políticos siempre lo han calificado de «antinatural» o «matrimonio de conveniencia» y que los motivos que movían al representante de CxA, Ángel Montealegre, para llegar a ese acuerdo eran «personales»; en concreto «el odio hacia el anterior alcalde, José Fernando Sánchez Bódalo. Algo que siempre hemos dicho que no podía salir bien; como así está ocurriendo».
En cuanto a la dimisión del segundo concejal de Ciudadanos por Alcázar, Benedicto Úbeda, aseguró que era «una muestra» de que «Montealegre se está quedando solo» porque el proyecto personal de este concejal y de otros militantes de su partido «no está de acuerdo con la acción política que se está llevando a cabo». Una acción y una actitud que dijo estaba haciendo que «CxA haya perdido todo el apoyo popular». Aseguró que «aún está a tiempo de rectificar» -en especial como concejal responsable del ciclo hidráulico- «permitiendo que los ciudadanos den su opinión respecto a la privatización de Aguas, apoyando el referéndum»; como dijo había hecho con otros asuntos como la enológica o la sanidad.
En cuanto a la crisis interna del PP, «no hay más que ver el número de dimisiones que se han producido, que no serán las últimas. Ya van por el número 12 o 13 de su lista electoral; veremos si no acaban siendo concejales los suplentes».
Carmona insistió en que «no hay unidad entre los concejales del equipo de Gobierno». Desde IU creen que una de las principales causas es todo lo sucedido con el proceso de Aguas y la respuesta ciudadana al respecto. «La tensión se palpa en Alcázar y todos somos vecinos. Muchos concejales se tienen que estar preguntando que en qué les beneficia todo esto; y más después de los últimos acontecimientos, con las cargas policiales y la respuesta masiva de los ciudadanos en la calle y las malas decisiones que ha ido tomando el alcalde y el concejal de seguridad en la primera crisis que se les ha presentado. Decisiones de las que todos los concejales del equipo de Gobierno son corresponsables y con las que estoy seguro muchos no están de acuerdo».
Desde IU apuestan por «volver a la normalidad de la convivencia política» y al «diálogo». Para esto aseguró Carmona que «hay que acabar con el insulto» e hizo referencia a la comparación que hizo el portavoz del Gobierno municipal de los ciudadanos que salieron a protestar a la calle con «los peores años del País Vasco, cuando ETA mataba, secuestraba y estorsionaba. No se puede llamar terroristas a los ciudadanos, así es como se crispa la situación y la gente se siente insultada, además de estafada». Se dirigió directamente al alcalde, Diego Ortega, «al que siempre he tenido por una persona dialogante, de lo que ahora dudo» y le pidió que, para «calmar la situación», dialogara con la Plataforma en defensa del Agua «para encontrar una solución de verdad». Dijo que, de no ser así, «debe dimitir junto con los responsables de que se haya producido esta situación» y señaló al concejal de Seguridad, Julián Mateos, al portavoz de Gobierno, Ángel Puente y al responsable del ciclo hidráulico, Ángel Montealegre. También sugirió que «si el diálogo no es posible» y «se sigue insistiendo en el insulto» la oposición «debería presentar una moción de censura al Alcalde, por no saber gobernar».
Por último, volvió a insistir en nombre de IU en que se realice una moratoria sobre el cambio de gestión de Aguas y se lleve a cabo un referéndum. «No vemos otra solución posible».








































































