


“El sentir de un pueblo, de lo público, de la lucha ciudadana”, representada por la Plataforma del Agua, “la lucha por pedir lo que es justo”, era destacada desde los sindicatos en la celebración del Primero de Mayo este año en Alcázar. Una “lucha” que compararon con la “lucha de los trabajadores”, a la que dieron mayor relevancia después de “seis años de crisis”.
Tras el tradicional acto de homenaje a los caídos en el cementerio municipal, la manifestación del 1 de mayo –en la que han participado sindicatos, partidos políticos de izquierda, plataformas y ciudadanos- salía de la puerta del hospital de Alcázar en dirección a la Plaza de España. Bajo el lema “Sin empleo de calidad no hay recuperación”, se aunaron los gritos de “sí se puede” y las diferentes reivindicaciones ciudadanas “contra los recortes” y una educación y sanidad públicas “de calidad”.
Ya en la plaza, los sindicatos cedieron la palabra a Juan Garrido, portavoz de la Plataforma contra la privatización del agua en Alcázar. Garrido comenzó su alegato diciendo que era un “honor” participar en el acto del Día del Trabajador porque, desde el colectivo ciudadano que representa “no estamos contentos con la situación económica y social y con unas políticas injustas que llevan a las desigualdades sociales”. Dicho esto señaló la “amenaza de los procesos privatizadores” e incidió en que “aunque nos hagan creer que lo privado es mejor que lo público, con las privatizaciones perdemos todos. Las diferencias entre ricos y pobres aumentarán con estos procesos”. Terminó diciendo que desde todas las plataformas ciudadanas la reivindicación es la “acción conjunta” y la “lucha por un mundo más solidario”. Aseguró que “no vamos contra los gobiernos, sino contra las injusticias. Gobierne quien gobierne no se le puede dejar solo. Tenemos que reclamar el derecho de los ciudadanos a la participación activa en política”.
Por su parte, el secretario provincial de CC.OO., José Manuel Muñoz llamó a los ciudadanos a “revelarse” contra las políticas neoliberales que “gobiernan por la imposición de decretos y nos imponen los recortes, despreciando la democracia”. Muñoz mencionó la reforma laboral, de la que dijo estaba produciendo “un desequilibrio entre las fuerzas del capital y el trabajo, olvidándose que los trabajadores somos los que producimos la riqueza”. Destacó la “necesidad” de la negociación colectiva y la “importancia” de las plataformas ciudadanas para “cambiar las políticas conservadoras que no generan empleo”. Quiso reivindicar el “trabajo” de los delegados sindicales que “a diario defienden en las empresas los derechos de los trabajadores”, a pesar que el Gobierno “quiere hacer creer que los sindicatos no somos necesarios”. Apostó por la “movilización” de la que dijo que “al final da sus frutos” y puso como ejemplo lo sucedido en Alcázar con el agua.
Por último, Juan Jiménez Contreras, secretario provincial de UGT, habló del “aumento de la desigualdad y la pobreza” en España, a consecuencia de las políticas “impuestas por la troika europea” que dijo “se están cargando el estado de bienestar social y llevando a los Gobiernos a legislar por decreto, no escuchando al pueblo, ni al Parlamento”. Aseguró que las reformas laborales “han creado más paro, más precariedad, salarios más bajos y más facilidad en los despidos, además de romper la negociación colectiva”. Recordó los datos de desempleo, 6 millones de parados en España e incidió que Ciudad Real es la provincia castellano-manchega con la tasa más alta de desempleo. “Una de cada seis personas está en el paro. Hay 9.000 familias sin ingresos que están viviendo de la solidaridad”. Concluyó diciendo que en España “sólo le va bien a los grandes empresarios, al resto nos va mal” y señaló que ahí radica la importancia de manifestarse en un día como el Primero de Mayo.
Tras los manifiestos, se cerró el acto con el canto de la Internacional.










































































