El alcalde de Alcázar de San Juan, Diego Ortega, acompañado de la primera teniente de alcalde, María Jesús Pelayo, y el concejal de Participación Social, Manuel de la Guía, mostró su apoyo a los miembros de la Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Alcázar, Afibral, que con motivo de la celebración del día internacional de estas enfermedades instalaron, con la colaboración del Ayuntamiento, una mesa informativa en la esquina de la calle Emilio Castelar con la Plaza de España.
Se trata de una enfermedad aún muy desconocida que afecta a los músculos y que a veces es confundida fácilmente con otras patologías o con simple depresión. Se calcula que afecta a unas 200 personas en Alcázar de San Juan, aunque muchas no están diagnosticadas, mientras que otras que la padecen no lo admiten por la incomprensión que genera en ocasiones entre la gente.
Por este motivo, Ortega destacó la importancia de apoyar a Afibral en todo lo que contribuya a dar a conocer la enfermedad, así como la de contar con una asociación en la que los enfermos puedan compartir experiencias y ayudarse mutuamente, a lo que se une la ayuda especializada de la que pueden disponer en ella desde el punto de vista médico y psicológico.
Para facilitar este contacto, el Consistorio ha cedido a la asociación una sala del Centro Cívico para que allí tenga su sede y pueda celebrar encuentros, reuniones y ofrecer orientación a enfermos y familiares. En este sentido, el alcalde alcazareño valoró la importante labor que asociaciones como ésta realizan para el beneficio común de la ciudadanía.
Por su parte, la presidenta de Afibral, Patrocinio Palomares, indicaba que, aunque la Organización Mundial de la Salud reconoce la enfermedad, la gente en general no la conoce. Incluso desde el punto de vista médico, señalaba que mientras para las depresiones se conceden bajas a los pacientes, para los enfermos de fibromialgia y fatiga crónica parece que cuesta más, aunque “los síntomas no nos los inventamos”.
Así, explicaba que es difícil detectar la enfermedad que, para los pacientes, supone en ocasiones no tener fuerza para “tirar de nosotros mismos cada día”. Esto genera depresiones en el paciente, al no comprender su sufrimiento y no ver la salida, lo que hace que a veces la medicina trate la depresión, pero no el problema de base. “Coger una depresión hoy en día es muy fácil, y si encima tienes un dolor crónico todos los días, pues es más fácil todavía”, comentaba.
“Es una enfermedad muscular que no está bien investigada y que provoca muchísimos dolores; cuando un día te da un bajón, no sabes bien por qué, al día siguiente es como si hubieras estado haciendo un trabajo brutal y tienes que seguir a base de pastillas”, afirmaba Patrocinio Palomares, que añadía que el desconocimiento de la gente hace que los enfermos lleguen a escuchar comentarios como “pues ayer estabas muy feliz por la calle, o de fiesta, o sal y distráete”, pero “eso no es así”. “Parece que somos cuentistas, y no lo somos; la gente que vive y que trabaja con nosotros lo sabe muy bien”.
La presidenta de Afibral indicaba que no hay tratamientos específicos, sino algo general, como antidepresivos o antiinflamatorios. “Se diagnostica por descarte”, aseguraba. “Sabemos que hay enfermedades mucho peores, pero tampoco es fácil tener una enfermedad que no se nota y que te hace difícil seguir adelante en el día a día”.
Finalmente, el psicólogo Javier Cejudo comentaba que no se conocen bien las causas que originan esta enfermedad, aunque se apunta a posibles deterioros de determinadas zonas neurológicos que hacen que los pacientes detecten ese dolor. Desde el punto de vista psicológico, se trata de intervenir en las frustraciones de los pacientes y en la incomprensión de la sociedad. Asimismo, señalaba que son más las mujeres diagnosticadas que los hombres y que es una enfermedad que puede aparecer a cualquier edad, probablemente a partir de algún motivo traumático, físico o psicológico.











































































