El pasado viernes se celebraba en el Ayuntamiento de Alcázar el primer acogimiento civil, desde que en 2010 se aprobará esta posibilidad, a propuesta de IU, que por entonces contaba con representación municipal. En nombre de su organización política, Andrés Carmona expresaba la satisfacción de Izquierda Unida por este acontecimiento, popularmente conocido como “bautismo civil” y que aclaró “nada tiene que ver con los tintes religiosos del bautismo católico”. En este sentido explicó que fue la iglesia católica la que, en la Edad Media, “se apropió” de las ceremonias y ritos de paso paganos para establecer sus sacramentos. “El acogimiento civil es una celebración que simboliza la acogida de los recién nacidos en su comunidad”, resumió.
En sintonía con esta “recuperación” o “vuelta al laicismo”, adelantó que el próximo jueves, 22 de mayo, se celebrará un acto en Alcázar para presentar la Carta Europea de la Laicidad, un documento elaborado por Europa Laica para unificar criterios y establecer los conceptos básicos de esta corriente. Durante el pasado mes de marzo se le dio forma en Valencia y ya ha sido traducida a tres idiomas, castellano, francés e inglés; aunque pretende redactarse en todas las lenguas del Consejo Europeo. En torno a 100 personas de diferentes países de Europa colaboraron en su redacción que se resume en tres aspectos básicos: la defensa de la libertad de conciencia, sin imposiciones religiosas o de otro tipo, la igualdad efectiva de derechos y la institucionalización de una política para el bien común, en la que el poder económico no reste derechos a los que menos tienen, a través de la protección de éstos últimos por parte de los poderes públicos para mantener un equilibrio social. Todos estos principios con una separación clara entre Iglesia y Estado.
Carmona señaló que entre el Estado y la Iglesia –sea esta última de la religión que sea- “debe haber un muro de hormigón” e incidió que, en los últimos tiempos y “aprovechándose de la crisis” en España esta separación “no está tan clara”. Apoyando estas declaraciones el coordinador provincial de IU, Miguel Ramírez, resaltó que “en Europa se está produciendo una involución” y que “se están alimentando discursos populistas y xenófobos, a través de grupos de poder político arropados por sectarismos religiosos”. Discursos que se plasman después en “leyes” como la de la interrupción del embarazo o la nueva ley educativa, “que prima el elitismo y el sectarismo propios de grupos religiosos ultraconservadores”.











































































