Según informa El Mundo, los delitos que se le atribuyen son de «introducción de objetos ilícitos a las cárceles y tráfico de influencias», hechos que según estas fuentes, el sacerdote «aceptó». La sentencia de dos años y medio de cárcel fue dictada por el juez Tomás López Salinas del Juzgado Especializado de Instrucción de Santa Ana en un juicio abreviado solicitado por la Fiscalía General de la República (FGR). El fiscal general del país, Luis Martínez, dijo el sábado pasado que Rodríguez confesó su apoyo a las pandillas salvadoreñas y acordó colaborar con la justicia para facilitar su proceso.
Como parte de las medidas sustitutivas, Rodríguez «no puede visitar ningún centro penitenciario, ni tener ningún tipo de comunicación con pandilleros», detalló la fuente de los juzgados. Sin embargo, tendrá libre movilidad , ya que «no se le impusieron restricciones migratorias», agregó.
El Padre Toño es párroco de Mejicanos, un municipio cercano a San Salvador, donde desde hace varios años dirige un programa de rehabilitación de pandilleros. Rodríguez fue detenido el pasado 29 de julio en San Salvador, como parte de una operación de la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) contra pandilleros en varias zonas del país. La FGR vinculó al sacerdote español en dos casos de supuesta colaboración con pandillas, por lo que fue condenado y dejado en libertad este jueves, y otro que lleva el Tribunal Especializado de Instrucción A de San Salvador, el cual dictó medidas cautelares el 3 de agosto para procesarlo en libertad.








































































