Su próximo reto será la fase nacional, que tendrá lugar en Madrid a finales del próximo mes de abril, donde se darán cita 150 alumnos de toda España que lucharán por clasificarse para la fase internacional de Washington y para la iberoamericana de Argentina.
Debido al éxito obtenido por estos tres jóvenes alcazareños, el alcalde, Diego Ortega, les recibió este martes en el Ayuntamiento junto con la directora del centro, Estrella Blanco, y su profesor de química, José Antonio Díaz-Hellín.
Diego Ortega les felicitó en nombre de toda la Corporación y del conjunto de los vecinos de Alcázar por lo que consideró “una circunstancia histórica”, ya que nunca antes los tres clasificados en la fase regional han sido alumnos del instituto alcazareño. Asimismo, destacó la buena preparación académica que ofrecen los profesores del centro, “cuyos frutos y resultados son acontecimientos como éste”. En este sentido, señaló que los profesores del Cervantes “no se limitan a dar sus clases, sino que se implican por sus alumnos; están comprometidos con la enseñanza y son ejemplo de dedicación y entrega hacia sus alumnos”.
El alcalde subrayó que la química es un área que puede resultar más o menos atractiva para los estudiantes según quién y cómo la presente. “José Antonio es un profesional que la presenta de forma que no la vean como otra asignatura más, sino de una forma muy participativa”. De este modo, en los últimos trece años el instituto ha conseguido que 110 alumnos hayan participado en la fase regional de la Olimpiada de Química, alcanzando también en varias ediciones el pase de algunos de ellos a la fase nacional. Ortega concluyó ofreciendo el apoyo del Ayuntamiento a los tres alumnos clasificados y deseándoles mucha suerte en su próximo reto.
Por su parte, la directora del IES Miguel de Cervantes indicó que una de sus máximas en la vida es que “quien siembra recoge”, algo que se demuestra con el éxito obtenido el pasado fin de semana por los tres alumnos. Según dijo, el instituto que dirige es “un centro público cuya característica principal es el grado de implicación profesional y personal de un cuerpo docente altamente cualificado y comprometido con la enseñanza”. Estrella Blanco agradeció el esfuerzo de José Antonio Díaz-Hellín, “que ha echado horas en la preparación de los alumnos”.
En su intervención, Díaz-Hellín recordó unas palabras de Jacinto Benavente en las que afirmaba que “el talento es cuestión de suerte”. Sin embargo, para el profesor del Cervantes es justo al revés. Asimismo, recordó que Beethoven decía que el éxito tiene un 2 por ciento de suerte y un 98 por ciento de talento. “De ello dan fe estos chicos”, comentó. “Ésa es la clave; el trabajo es el quid de la cuestión y ellos se lo han trabajado. A base de esfuerzo, trabajo y sacrificio es como todo se debe lograr en la vida”.
Por parte de los alumnos tomó la palabra Luis Camacho, quien recordó que se han clasificado tres, pero que han sido once los estudiantes del IES Miguel de Cervantes que han participado este año en la Olimpiada de Química. Además, dijo que todos se sienten orgullosos de tener la posibilidad que los profesores del centro les brindan, de los que dijo que “realizan un sobreesfuerzo” para prepararles. Como ejemplo, indicó que han llegado a estar hasta cinco horas por las tardes junto a Díaz-Hellín preparándose para la participación en la Olimpiada.
Luis Camacho hizo hincapié en su pasión por la química y animó a todos a interesarse por esta materia. También prometió esforzarse al máximo por lograr un buen puesto en la fase nacional, aunque insistió en que acudirán a ella con la misma humildad con la que participaron en la fase regional, aunque sin dejar de soñar. “¿Por qué no vamos a soñar con Washington? Sabemos que es muy difícil, y ya conseguir una medalla sería un orgullo”. Hay que señalar que en la fase nacional obtienen medalla de oro los diez primeros clasificados; medalla de plata los veinte siguientes; y de bronce los treinta posteriores. Lo más que ha logrado el IES Miguel de Cervantes en su historia es una medalla de bronce, por lo que para los alumnos clasificados este año ya sería todo un triunfo conseguir una de plata.
Las pruebas de la fase nacional de la Olimpiada de Química serán dos: test de 45 preguntas y cuatro ejercicios de problemas. Según comentó Alberto Racionero, tendrán tres horas para la realización de cada una de ellas.










































































