El simulacro consistirá en un descarrilamiento de un tren por causas meteorológicas. Los 150 figurantes tendrán el papel de viajeros heridos de diversa consideración, mientras que los diferentes cuerpos de emergencias pondrán en marcha el protocolo de actuación real que se activaría en un caso así. El objetivo, según explicaba Mateos, es evaluar la capacidad de respuesta de cada organismo implicado ante una emergencia grave.
Por este motivo, toda la actuación será lo más veraz posible, de forma que los vehículos de emergencia que tengan que llegar de localidades cercanas e incluso de Ciudad Real no se pondrán en marcha hasta que no reciban el aviso de que se ha producido el “accidente”. Además, la zona de la estación, donde se instalará un hospital de campaña, estará cortada y se interrumpirá la circulación de algunos trenes, al tiempo que habrá cortes de tráfico controlados por la Guardia Civil en las diferentes entradas a Alcázar de San Juan y los centros de salud y el Hospital General La Mancha Centro estarán recibiendo y atendiendo a los “heridos”.
Es tal el operativo que se va a desplegar que Julián Mateos ha visto necesario avisar a la población para que no se alarme. Además, ha pedido que, en la medida de lo posible, los vecinos reduzcan el uso de los coches durante la tarde del miércoles para facilitar el desarrollo del simulacro. También la prensa participará en éste contando con un espacio acotado en la estación desde el que podrán seguir todo lo que ocurra.
“No queremos que la gente se asuste cuando vea el despliegue y el humo que saldrá de la estación; deben saber que es todo un simulacro, pero debemos hacerlo para estar preparados por si alguna vez pasa algo real para la coordinación de todos los implicados”, ha subrayado el concejal de Seguridad Ciudadana del Consistorio alcazareño.










































































