El daño cerebral adquirido es una dolencia sobrevenida a consecuencia de traumatismos craneoencefálicos, ictus, tumores cerebrales y otras patologías. Las consecuencias más comunes son las alteraciones de la consciencia, de la movilidad, de la comunicación, de la orientación, de la memoria, del comportamiento o de las emociones. Alteraciones que incapacitan a quiénes lo padecen en el desarrollo de su vida diaria. El 68% de las personas afectadas por daño cerebral adquirido presentan discapacidad en alguna actividad básica y el 45% sufren un daño más severo o incapacidad total. Esto hace que no sólo los pacientes sufran las pérdidas sobrevenidas, también los familiares que los atienden. Por estos motivos y aprovechando la celebración del Día Mundial de esta dolencia, el próximo 26 de octubre, la asociación de enfermos y familiares de Alcázar de San Juan han leído en la Plaza de España el manifiesto de la FEDACE (Federación Española de Daño Cerebral) en el que reclaman “el derecho a una vida digna”, bajo el lema “Una vida salvada merece ser vivida”.
Las reivindicaciones de este colectivo pasan por el desarrollo de la prestación sociosanitaria que garantice la continuidad asistencial, la recuperación de estos pacientes y su participación en la sociedad; la regulación de una red de recursos, programas y servicios homologados para atender sus necesidades específicas; el impulso de la investigación; el establecimiento de programas de apoyo a las familias y el reconocimiento y apoyo de las asociaciones relacionadas con el daño cerebral adquirido.
El alcalde de Alcázar, Diego Ortega, junto a otros miembros de la corporación municipal, acompañó a la asociación y mostró el apoyo, por parte del Ayuntamiento, para el desarrollo de sus actividades y la divulgación de la situación de las personas que lo padecen y su integración social.










































































