


La sala de exposiciones de la Casa de Cultura de Alcázar de San Juan acoge hasta el próximo jueves la exposición “Historia de Cáritas en la diócesis. 50 años construyendo espacios de esperanza”, una muestra itinerante compuesta de diferentes paneles que resumen el medio siglo de existencia de Cáritas Diocesana de Ciudad Real.
A la inauguración asistió el alcalde de Alcázar, Diego Ortega, quien subrayó que no sólo es una exposición para dar a conocer algunas pinceladas del enorme trabajo desarrollado por Cáritas a lo largo de estos años, sino que principalmente se trata de un reconocimiento a todos los voluntarios, que “han demostrado una gran sensibilidad y responsabilidad por construir una sociedad mejor”.
Para Ortega, Cáritas lleva a cabo una labor ejemplar de atención a personas desfavorecidas de cualquier condición y, pese a ser una institución vinculada a la Iglesia Católica, ayuda a cualquiera que lo necesite, independiente de sus creencias religiosas y siempre, como destacó, “sin recibir nada a cambio”, aunque, como voluntario de Cáritas que él mismo ha sido, afirmó que “aunque no haya una compensación material, cuando se trabaja por los demás como lo hace Cáritas se recibe más de lo que se da”.
Desde el punto de vista institucional, el alcalde alcazareño subrayó que el Ayuntamiento seguirá colaborando con Cáritas, no sólo económicamente a través de los diferentes convenios anuales, sino también para todo aquello en lo que haga falta el apoyo del Consistorio.
Por su parte, el director de Cáritas en Alcázar de San Juan, Juan de Dios Campo, recordó que fue el 4 de mayo de 1964 cuando el entonces obispo de Ciudad Real, Juan Hervás, aprobó la constitución de Cáritas Diocesana, aunque señaló que ya había algunas agrupaciones locales de Cáritas que se integraron en la Diocesana, y otros grupos solidarios que a partir de ese momento empezaron a funcionar con ese nombre.
Juan de Dios Campo aprovechó para comentar que actualmente Cáritas cuenta en Alcázar con unos 90 voluntarios, que desarrollan su labor fundamentalmente en el Centro Samaría de atención a transeúntes y personas sin techo, así como en los grupos de atención familiar en las parroquias. Además, hacía un llamamiento a quienes quieran colaborar con Cáritas explicando que lo que se necesita sobre todo es dinero para poder dar a las familias vales con los que adquirir en los comercios colaboradores sus principales necesidades, así como para poder pagar recibos de agua y luz de las familias con problemas.
Finalmente, el delegado de Cáritas Interparroquial, Ambrosio León, indicó que, además de poner el acento en la labor de los voluntarios, lo que persigue esta exposición es establecer una mirada hacia el futuro de Cáritas y de la atención a los más desfavorecidos. “Esta crisis económica, pero también de valores, ha producido muchas rupturas, nuevas pobrezas que no son necesariamente económicas, y que requieren nuevos impulsos y nuevas energías por parte de Cáritas para dar respuesta a estas nuevas realidades”, concluyó.










































































