Por parte del CSI-F regional, Juan José García señaló que “hay un desánimo generalizado entre los profesionales sanitarios. Desánimo generado por los diferentes recortes a nivel laboral y la pérdida de derechos”. En este sentido señaló que además de los 5 años con el salario congelado, los aumentos de jornada laboral y otra serie de situaciones que se están produciendo a nivel nacional, Castilla La Mancha “tiene un plus diferente gracias a Cospedal”. Señaló que el descuento mensual de un 3% de la nómina a los trabajadores que no hacen guardias, “es una especificidad de nuestra Comunidad Autónoma” y que CSI-F está luchando porque se restituya este derecho. Al igual que por que se ejecuten las sentencias de los Tribunales, en especial la relacionada con la devolución de la parte proporcional de la paga extra de 2012. Motivos por los que este jueves, 6 de noviembre, ha tenido lugar una concentración en las diferentes provincias de la región y una suelta de globos. A todo esto sumó la Ley regional 1/2012 por la que se incrementó la jornada laboral, “obligando a trabajar gratuitamente a los profesionales entre 18 y 24 tardes al año, fuera de su jornada habitual”; la congelación de la carga profesional y las ofertas de empleo público, el que se hayan dejado sin efecto los pactos sindicales, y la falta de conciliación de la vida laboral y familiar, entre otras cosas. “El personal sanitario está desanimado, cabreado y hastiado con el Gobierno de Cospedal porque se sienten engañados. La Sanidad ha perdido en estos años 4.500 profesionales, porque la reducción del déficit que se ha realizado, en contra de la opinión de los expertos en economía, ha obligado a apretar el cinturón hasta límites insospechados, quitando mucho de donde más presupuesto había, Educación y Sanidad. Pero Sanidad ha pagado muy duramente esta reducción porque los hospitales han estado cerrados en estos años. La reducción de la actividad quirúrgica ha sido brutal, en algunos servicios hasta del 80%. No sabemos qué pasa con las listas de espera porque, con la excusa que iban a modificar la página web donde se publicaban, han desaparecido todos los datos. No sé cuántas patologías se están derivando a Madrid, pero los compañeros que allí trabajan dicen que se ven más ambulancias de Castilla La Mancha que coches de madrileños; cuando en Castilla La Mancha tenemos los profesionales y los medios para poder hacerlo. Hay una tendencia hacia la gestión público-privada de la Sanidad que, a la larga, le saldrá más cara a la Administración… Son cuestiones que tanto el Consejero de Sanidad, como la Presidenta Regional deberían responder. La Sanidad española es buena porque tenemos muy buenos profesionales, muy bien formados, pero muy mal pagados; somos coste-efectivos; pero no debemos olvidar que en los últimos tiempos se ha perdido mucho y ya no estamos en los primeros puestos del ranking mundial y, si seguimos así, será imposible tener una buena Sanidad que, por otra parte, es una de las garantías del Estado de bienestar”.
Desde el sector sanitario del sindicato CSI-F denuncian la “presión” a la que la Administración está sometiendo a los profesionales sanitarios, “lo que está provocando una peor calidad asistencial”, aseguró Fernando Molina, presidente nacional del sector sanitario de CSI-F, convencido que, a pesar de la crisis, no deberían producirse recortes en Sanidad. “Hay dinero para muchas cosas y no se pueden olvidar los sectores prioritarios, como es el caso del sanitario. El dinero que se presupuesta para Sanidad podría ser suficiente si estos presupuestos fueran finalistas y no se hicieran derivaciones políticas para partidas que no son propiamente sanitarias. El problema es que el dinero no llega donde debe. Además, si los hospitales estuvieran gestionados por profesionales del ramo, auténticos gestores y no por cargos de responsabilidad política, que al final no se ciñen a la realidad sanitaria sino que cumplen las premisas impuestas por la Administración, no habría crisis en Sanidad y no habría que presionar a los profesionales que hacen lo indecible y están sufriendo por no poder atender correctamente a los pacientes”. Molina opinó que la Administración “lo sabe” pero “no quiere hacerlo” y que, “en algún momento tendrán que darse cuenta y contratar más profesionales. Más ahora con todo lo que está sucediendo. ¡Qué no se lleven ellos tanto dinero y lo dejen donde tiene que estar!”.










































































