La Junta de Gobierno capuchina ha informado del traslado a Sevilla de la talla del Titular de la Hermandad del Silencio, el Cristo de la Buena Muerte. Allí permanece desde el pasado sábado 14 de noviembre donde será sometida a trabajos de restauración. De estas labores en la ciudad hispalense se encargará Esperanza Fernández Cañero, tal y como se aprobó en el cabildo ordinario de esta Cofradía.
Asimismo, aprovechando el desplazamiento, los representantes de ‘Los Capuchinos’ firmaron el contrato de realización de la nueva talla del Divino Niño de la Pasión. Una decisión que se adoptó en el cabildo extraordinario del pasado septiembre y que se justifica por los daños producidos de las inclemencias meteorológicas durante la procesión del Sábado Santo. Ante ese “lamentable estado con grietas y roturas imposibles de reparar”, todos los hermanos presentes acordaron la adquisición de una nueva talla que esculpirá el imaginero sevillano José María Bernáldez.
Tanto la restauración del Cristo de la Buena Muerte, así como la nueva talla del Divino Niño de la Pasión, estarán en Daimiel para la Cuaresma de 2015.








































































