


Las dilataciones sufridas por la humedad y el tiempo, desde que el 29 de septiembre de 1992 terminara su restauración Gabriel Arias Mazuecos, habían hecho mella en el camarín de la Virgen del Rosario que comenzaba a presentar un incipiente estado de deterioro. Por este motivo, la Archicofradía ha decidido invertir 6.000 euros en su restauración. Amancio Abengózar, archicofrade Mayor, mostró el estado de las obras que se concluirán esta semana.
Explicó que se ha limpiado el polvo, sellado las grietas, restaurado algunas piezas que comenzaban a deshacerse por la humedad y repuesto el blanco. En cuanto a la policromía que Gabriel Arias Mazuecos rescató, se le ha aplicado un barniz especial que fija los colores y los protege.
Las grietas de dilatación se producen, en gran medida, en la parte de unión del camarín a la planta principal de la iglesia de Santa María La Mayor. “La construcción del camarín es un añadido de 1.722”, comentó Abengózar, “ni los cimientos, ni el material de construcción son los mismos que los de la iglesia y esto hace que se provoquen las grietas, especialmente en esta parte”. No obstante, alabó el trabajo realizado hace más de 20 años por el alcazareño Gabriel Arias Mazuecos, que le llevó en torno a tres meses; no sólo por rescatar los colores originales del camarín, sino porque “gracias a su trabajo nos ha aguantado este tiempo y no se ha deteriorado más”.
Aquella primera restauración fue un regalo del citado alcazareño, un “pintor de brocha gorda” que por devoción a la Virgen del Rosario realizó esta labor artesanal en el camarín de la patrona y falleció pocos meses después. En esta ocasión, la Archicofradía ha decidido hacerse cargo del coste de la reparación. “Para eso estamos”, dijo Abengózar, “no sólo para guardar las tradiciones en torno a la Virgen del Rosario, también para mantener en buen estado algo que forma parte de nuestro patrimonio”. Además de la restauración del camarín, en 2014 han arreglado el manto rojo de la Virgen y el estandarte.
De los trabajos se está haciendo cargo una empresa de Alcázar y en breve lucirá de nuevo el camarín en todo su esplendor. Desde la Archicofradía no descartan, una vez pasadas las fiestas Navideñas, hacer una jornada de puertas abiertas.










































































