La Plaza de Santa María se llenó este domingo de vecinos, festeros y visitantes para asistir al acto inaugural de las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcázar de San Juan, una de las celebraciones más singulares del calendario festivo local que este año alcanza su trigésimo octava edición. La encargada de abrir oficialmente las fiestas fue Mercedes Galiana Pla, conocida popularmente como «Merce la Polera», quien protagonizó un pregón cargado de emoción, recuerdos familiares y profundas referencias a sus raíces alcazareñas y festivas. En una plaza abarrotada de público, la pregonera repasó su trayectoria vital entre Alcázar de San Juan y Jijona, dos localidades unidas en su historia personal por la tradición festera, la familia y el sentimiento de pertenencia.
El acto estuvo presidido por la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, acompañada por miembros de la Corporación Municipal, representantes de la Asociación de Moros y Cristianos Al-Kasar y numerosos colectivos vinculados a la celebración.
Durante su intervención, la alcaldesa destacó la evolución que han experimentado las fiestas durante la última década y recordó que cuando accedió a la Alcaldía, en 2015, la celebración todavía no contaba con la declaración de Fiesta de Interés Turístico Regional, reconocimiento que llegaría un año después. Melchor subrayó además la consolidación de la Asociación de Moros y Cristianos dentro de la programación cultural y festiva de la ciudad, convirtiéndose en una de las citas más esperadas del verano alcazareño.
La regidora puso en valor el origen popular de la celebración, nacida en 1988 gracias a la iniciativa de los vecinos del barrio de Santa María y convertida hoy en una de las principales señas de identidad de Alcázar de San Juan. Asimismo, destacó el carácter integrador de unas fiestas que han sabido crecer manteniendo intacta su esencia y su vinculación con la historia local.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el pregón de Mercedes Galiana. Visiblemente emocionada, agradeció la confianza depositada en ella para desempeñar este papel y recordó la estrecha relación que su familia ha mantenido durante décadas con las fiestas de Moros y Cristianos.
Galiana evocó su infancia y juventud entre Alcázar de San Juan y Jijona, donde comenzó su trayectoria festera participando en las tradicionales fiestas de Moros y Cristianos de la localidad alicantina. Posteriormente, ya de regreso definitivo a Alcázar de San Juan, continuó vinculada activamente a una celebración que considera parte inseparable de su vida y de su identidad.
Durante su discurso repasó numerosas vivencias familiares y personales, recordando especialmente a sus padres y a la implicación de toda su familia en el desarrollo de las fiestas. La pregonera destacó cómo el espíritu festero ha estado siempre presente en su hogar, desde la participación en desfiles y actividades hasta la colaboración desinteresada con los distintos actos organizados a lo largo de los años.
El momento más conmovedor llegó en la recta final de su intervención, cuando dedicó el pregón a la memoria de su hermano Alfredo, una figura muy querida y recordada en la ciudad. Sus palabras provocaron una cerrada ovación de los asistentes, que respondieron con un largo aplauso a un discurso marcado por la emoción y el sentimiento.
Antes del pregón tuvo lugar la presentación oficial del cartel anunciador de las fiestas, obra del pintor alcazareño Salvador Samper a partir de una fotografía realizada por Gema Moreno Real. El artista explicó que el cartel combina la imagen de varios personajes festeros con la silueta del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, utilizando colores vivos y luminosos para reflejar la alegría, el dinamismo y el carácter nocturno de la celebración.
Samper destacó además el orgullo que supone continuar una tradición familiar iniciada por su padre, autor de varios de los carteles históricos de la fiesta. Con esta nueva creación suma ya dieciséis carteles dedicados a los Moros y Cristianos alcazareños, consolidándose como una de las figuras más vinculadas a la imagen gráfica de la celebración.
La alcaldesa destacó durante el acto la importancia del cartel como primera llamada a la fiesta y como elemento que sintetiza el espíritu de una celebración construida gracias a la implicación de asociaciones, colectivos y vecinos que contribuyen cada año a mantener viva esta tradición.
La velada concluyó con una actuación de baile protagonizada por alumnas de la Escuela de Alma María García, que llenaron la Plaza de Santa María de ritmo, color y espectáculo, poniendo el broche artístico a una noche muy especial.
Como cierre del acto inaugural, los asistentes pudieron disfrutar de un momento de convivencia compartiendo té y dulces tradicionales ofrecidos por la Asociación de Musulmanes Manchegos, en una iniciativa que volvió a reflejar el carácter participativo, integrador y abierto que define a las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcázar de San Juan.












































































